La resistencia que hoy en día lleva a cabo fundamentalmente el obrero industrial deberá elevarse al plano consciente. Es tarea de las y los revolucionarios explicar a fondo el contenido de la frase que titula esta nota.
La resistencia es en el plano de la lucha económica, muchas por pérdidas de conquistas logradas y otras por reclamos de mejoras salariales y condiciones de trabajo. Se resiste también en el plano de los derechos políticos.
La clase obrera industrial comienza a sentirse como clase, no es un dato menor. Pero la «vida» de esta lucha de clases y política presente nos está indicando también que la insuficiencia consciente de este momento histórico es una valla a saltar para pasar a otra calidad de la lucha de clases, a la lucha política. Las condiciones de vida cotidianas son insoportables y eso está pesando a la hora del enfrentamiento abierto.
Hay algo que subyace y que a veces se expresa muy simplemente: ¿por qué esa bronca acumulada por tanto despojo no termina de explotar?
Son múltiples factores a tratar para que la resultante sea ésta. Pero por esa misma razón las y los revolucionarios debemos persistir una y otra vez en la labor política y orgánica en la clase fundamental para ayudar a destrabar la actual situación de humillación a la que estamos sometidos como clase y con ello todo el pueblo oprimido. Hay conflictos todos los días a lo largo y ancho del país, son explosiones focalizadas, aisladas, pero llevan su signo de resistencia. Hay una acumulación silenciosa.
En ese ir y venir de la resistencia en el plano de la lucha económica y la lucha política, fundamentalmente los obreros industriales que experimentan la resistencia, tienen que tomar conciencia que son una clase con intereses antagónicos e irreconciliables con la burguesía. No son pocos los intentos de la clase dominante por intentar políticas para «reconciliar» las clases antagónicas.
En la actualidad cada vez más obreros industriales tienen oídos receptivos a ideas de principios.
Pero en esa lucha económica y política, a veces subestimamos las tareas de la conciencia revolucionaria y pensamos que las mismas deberíamos desarrollarlas por fuera de un todo.
La agitación y la propaganda por fuera de la lucha de clases, de la política de resistir y enfrentar al poder establecido se transforma en una teoría que está seca por dentro. Por el contrario, elevar la conciencia de clase al calor de la lucha de clases que es política, adquiere una fuerza distinta, de otra calidad. El obrero industrial es el encargado fundamental de transmitir al resto del proletariado y del pueblo oprimido ese grado de conciencia necesario de elevar.
Pero para realizar esas labores muy amplias en la sociedad de clases, el obrero que está hoy resistiendo, esas avanzadas que existen en todo el país y que están experimentando, deben ser conscientes que son parte de una clase y esa labor es la tarea a destacar de las y los revolucionarios.
No se trata de reemplazar a la masa que está resistiendo. Por el contrario, sobre esa base clasista de pensamiento el partido y los destacamentos políticos del proletariado deberemos desplegar la lucha política, la lucha de clases establecida y en un todo inseparable elevar el grado de conciencia de lo que ya se está haciendo.
Los centros industriales, fundamentalmente en los parques industriales, los obreros y obreras de esos establecimientos deben jugar un papel destacado en la lucha política y en la labor de organización de la clase y de todo el pueblo.
No puede diluirse la idea de que por allí está pasando la principal riqueza generada por la clase obrera. Son esos obreros con conciencia de clase, abiertos a las ideas revolucionarias como hacía años no pasaba, son los principales protagonistas para abrir con una amplitud el concepto de lucha de clases y lucha política que hoy requiere este momento.
Particularmente nuestro Partido, desde su fundación, ha trabajado sobre nuestro concepto de lucha de clases e insistido en el papel que juega la clase obrera industrial en esos contextos.
Siempre hemos insistido en la idea de que la clase obrera juega ese papel determinante y dirigente del proceso revolucionario, es la clase que tiene intereses antagónicos con la burguesía. Pero es por esa misma razón que nuestro Partido siempre ha trabajado para que la clase obrera no quede aislada del proletariado y del pueblo, y es tarea de esas avanzadas que están resistiendo trabajar en ese sentido de acumulación de fuerzas para los cambios revolucionarios.