Daniel Yofra, reelecto en marzo de 2026 como secretario general de la Federación de Trabajadores Aceiteros y Desmotadores de Algodón, sostuvo en Radio Gráfica que el armado del FreSU (Frente de Sindicatos Unidos) es similar al Movimiento de los Trabajadores Argentinos (MTA) de la década del 90.
Y dijo: “La conflictividad va a ser más grande porque cuando los trabajadores no pueden hacer ningún reclamo se van a enfurecer más. Y muchos se van a dar cuenta de lo que es la reforma laboral cuando empiece a funcionar. Este frente es lo que era el MTA en los 90 que, sin romper con la CGT, era una alternativa para los que queríamos reclamar: entonces»…
«Hay que intentar evitar un estallido social porque cuando hay estallido social los muertos son siempre de nuestro lado».
Esta gente verdaderamente ¡exaspera!
La CGT y el FreSU fueron los encargados de frenar toda expresión de bronca y rebeldía que existe en el abajo, los muertos y el dolor ya lo estamos pagando y con creces los trabajadores y trabajadoras, solamente basta ver situación de jubilados y jubiladas…
Ustedes, “señores” sindicalistas, están solo para evitar el estallido y han militado para ello.
Pero también gracias a ustedes se está produciendo una ruptura de fondo con esas burocráticas y empresariales organizaciones sindicales.
En todo el país hay muestras de organizarse por fuera de ellas, privilegiando la organización de abajo. Porque estamos muy lejos de estrategias que solo cuenten «estallidos», palabra y contenido odiado por las élites burocráticas. ¿Qué más hace falta desde este abajo para erigirse en referencia de rebeldía?
Si hay estallidos que los haya, y con justa razón. Pero la estrategia de la clase no puede estar basada en esa concepción. En todo caso desde la organización de base debemos promover la permanente movilización, y desde ese carácter de rebeldía de la resistencia, acumular fuerzas capaces de revertir la actual correlación de fuerzas.
El punto fuerte de los que le temen al «estallido» es y ha sido el engaño o el apriete. Y en ello el chantaje no ha sido menor. Pero ese «fuerte» se ha debilitado y ahora lo fuerte de estos empresarios sindicales sigue siendo la debilidad existente de la aparición con mayor peso de nuevas avanzadas de la clase que ya están practicando, de hecho, la democracia directa y la autoconvocatoria para la rebeldía.
Este camino que se está transitando lo enmarcamos como embrionario. Se mezclan los factores viejos del poder burgués (como la CGT y el FreSU) pero entre esas cenizas lo nuevo está dando signos de vida.
Reiteramos que para asimilar este nuevo proceso hay que mirar y sentir lo que está pasando bien abajo. Y es tarea de esas avanzadas obreras no ceder camino en la rebeldía, confiando que en cada puesto de trabajo y de lucha la sabiduría proletaria ira sorteando cada dificultad.
A los miedosos de los estallidos los delata sus posturas políticas e ideológicas. Nuestra estrategia –repetimos- es sostener la movilización permanente, como se pueda. Y en ese caminar, castigar al poder burgués y a la clase dominante con sus instituciones, para construir herramientas de poder proletario totalmente independientes de la burguesía.
Confiar en nuestras fuerzas y experiencias proletarias, las viejas y las actuales, buscar de forma permanente los caminos de unidad de clase y actuar como ciertas avanzadas ya actúan, organizando en el abajo y con fuerzas propias ya dispuestas, aunque las mismas aún se presenten con escasa fuerza. Lo importante es que ya han parido y ya están caminando en una nueva calidad del enfrentamiento de clases.