Desprestigio creciente del gobierno a dos puntas


El gobierno profundiza su desprestigio entre su propia clase y la desconfianza entre trabajadores y pueblo oprimido.

El diario inglés Financial Times publica un artículo[1] en el que manifiesta que los “inversores” cuestionan el plan económico pese a la aprobación de las recientes leyes. Por su parte, la semana pasada, el FMI aumentó los guarismos de la inflación prevista para este año y bajó los de las posibilidades de crecimiento económico.

Con ello, la oligarquía financiera le está avisando al gobierno argentino que no le convencen las decisiones que toma en materia económica y política.

Es evidente que el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) en soledad, no les es suficiente. Los capitales financieros requieren solidez institucional que les brinde seguridad para sus negocios. Y esto es precisamente lo que el gobierno no está en condiciones de ofrecerles.

La burguesía sabe que la vocinglería sobre los despidos del Estado no ha alcanzado los niveles cacareados. Hay organismos estatales en los cuales se ha amenazado con el despido de una cantidad de gente que, en los hechos, no ha sido tal. Por supuesto que esto ha sido una especie de cura en salud ya que la burguesía en su conjunto y el gobierno de la motosierra saben que ello significaría mayor inestabilidad social.

El fantasma de los desbordes y las explosiones sociales sacude la vida diaria de la sociedad y las instituciones del ejecutivo no son ajenas a semejante situación. A tal punto se llega que el propio capitalista textil y ex asesor recientemente despedido de sus funciones Tomás Karagozian, se quejó declarando que la empresa privada había realizado mayores ajustes que el Estado.

Es que tanto en el ámbito estatal como en el de la empresa privada, sobre todo en algunas empresas de la gran industria, hay un estado de ánimo que se corta con navaja. Tales son los casos en que se han ofrecido retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas y el rechazo de los obreros ha sido mayoritario, viéndose claramente que la burguesía, al igual que el gobierno, no están dispuestos a enfrentar con decisión, tajantemente, a los trabajadores y trata de agotar todos los medios posibles para realizar sus “ajustes” de una forma menos abrupta.

Lo que más ha ocasionado hasta ahora la mayor masa de despidos ha sido el proceso de concentración capitalista acelerado por la recesión (cierre de empresas o sucursales de las mismas, fusiones, absorciones, etc.) y dificultades para poner en marcha la rueda productiva por causa de la crisis de superproducción mundial de la que aún no sale Argentina y por las dificultades que provoca también el freno a las importaciones de insumos y elementos para la producción, así como los altos índices del llamado Riesgo País.

La lucha de clases muestra así una faceta que muy pocas veces se tiene en cuenta y que la vanguardia obrera y las y los revolucionarios debemos saber leer y tomar en cuenta para nuestros análisis a partir de los cuales se sintetizan las tareas tácticas que debemos llevar adelante para contribuir a la crisis política de la clase dominante y el deterioro del propio sistema capitalista.

Se trata del silencioso horadar la tierra que el topo de la historia va haciendo permanentemente el cual se expresa en el descontento, la disposición a la resistencia a cada medida en contra que toma el gobierno de turno y a la rebeldía en contra de los intentos de disciplinamiento que ejerce la burguesía con todo su aparato incluida la burocracia entreguista pro patronal.

Esta última también muestra signos de una aumentada debilidad y desprestigio que ya pone en pendiente declinable su propio papel de contención de las amenazantes luchas obreras y de trabajadores en general.

Las peleas internas no sólo en la cúpula de la CGT sino también al interior de los gremios como es el caso del SMATA y la UOM, sólo por citar dos pesos pesados, se suman a la crisis política del tándem burgués en donde hace tiempo las divisiones en las alturas de las dirigencias políticas ocurren minuto a minuto con una retahíla de despidos, renuncias, divisiones de bloques parlamentarios, saltos (no precisamente ornamentales) de un partido a otro, deporte preferido de la mayoría de los funcionarios más notables.

Por todo lo expuesto es de rigor confirmar, sostener y extender la táctica llevada adelante por la vanguardia obrera y pueblo oprimido, sobre todo de nuestro Partido, de avanzar en la propaganda y la incorporación de obreros y obreras a las tareas revolucionarias en cada fábrica y taller, como de los más amplios sectores populares en barrios, escuelas, centros de salud y en todo lugar en donde se encuentren las masas que sufren los golpes de este sistema en descomposición.


[1] Ver diario Ámbito Financiero del día de la fecha. https://www.ambito.com/economia/el-financial-times-expuso-las-dudas-inversores-al-plan-javier-milei-la-luna-miel-se-termina-n6036405

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