Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros

 


Venimos de vivir más de 40 años pos dictadura, siempre en un sistema con un modo de producción capitalista.

Hasta hace poco tiempo, los voceros del poder intentaron negar la existencia de la Clase Obrera, decían que el obrero no existía (que los autos, mesas, sillas, todo se reproducían por arte de magia). Lo dice el gobierno, los medios periodísticos, las autoridades académicas y luego de generación en generación se repite y afirma.

El mensaje es que eso que sufrimos día a día es una realidad inmodificable, que debemos aceptarla y continuar con nuestra vida, que todo ya está pensado, ya está hecho y que nosotros no podemos cambiar nada.

Pero basta que surja una charla en el trabajo, en el barrio, en la familia, para que salte a la vista que esto está mal, que así no podemos seguir. Vemos día a día que esto nos lleva a más destrucción, a más individualismo, a estar peor.

Y pensamos entonces: ¿por qué debemos continuar y seguir haciendo caso a los que mandan? ¿Por qué dejar que otros nos digan cómo pensar y actuar?

Hoy hay algo, que estamos tratando de comprender en profundidad, que empieza a brotar y a crecer en nosotros.

Nos damos cuenta que es una búsqueda, y nos lleva a empezar a ver situaciones, cosas distintas, nuevas sensaciones que nos dicen “algo hay que hacer”. Aparecen preguntas nuevas que deben ser aclaradas, pero emprendemos y vemos ciertas respuestas y también algunas las empezamos a intuir.

Desde un tiempo a esta parte, empezamos a observar que un cambio empieza a aparecer en nosotros y eso es el Marxismo, la ciencia de la clase obrera, que comienza a circular entre los trabajadores y el pueblo. De manera rápida también entendemos que lo debemos compartir, llevarla a nuestros compañeros, porque toda la clase intuye lo mismo pero tiene la ideología burguesa.

Esto es una llama chica aun, pero que indudablemente va a ser llamarada. Porque hay una verdad clara y profunda que es que los productos o mercancías (autos, mesas y sillas) alguien las produce y ese alguien es la Clase Obrera (hoy en su gran mayoría despojada de su ideología de clase obrera).

Y si todo lo producimos, podemos decidir el destino de nuestras vidas. Hoy sabemos que los obreros dictaremos los caminos del pueblo argentino, porque somos la clase antagónica a la burguesía y porque tenemos nuestra teoría, una filosofía que nos respalda.

Estamos empezando a pensar distinto, tenemos mucha bronca, rabia y también la herramieta del pensamiento, el método Marxista-Leninista.

La situación nos obliga a pensar distinto, a crecer y saber que no se puede volver a atrás, que la realidad te empuja hacia delante y que es un camino de ida. Y que la lucha es el camino.

Así a modo de ejemplo, vemos que en estos dos cortos años de gobierno, lo único que hizo que Milei y los burgueses cambien sus planes fue la lucha de los distintos sectores de la sociedad. Nosotros debemos encauzarla a una lucha de clase contra clase, de lo pequeño a lo grande y de lo simple a lo complejo.

A modo de enumerar algunos: los trabajadores hospital Garrahan, los obreros de Ternium- Siderar, los obreros de SAMEEP, los petroleros de Río Negro, Neuquén y Santa Cruz, vemos que lo único que los de arriba entienden y respetan es la lucha de la clase obrera y el pueblo.

La lucha, la lucha y la lucha, es nuestro norte!!! Sumemos y organicemos a las y los compañeros trabajadores, trasmitamos nuestra visión de la Argentina que queremos y soñamos.

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Un comentario sobre «Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros»

  1. Es cierto que el enemigo de clase nos lleva ventaja, y mucha, pero si no luchamos habremos ya perdido la batalla. Luchar no nos garantiza la victoria pero no luchar nos garantiza la derrota.

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