Vialidad somos todos

Ante la situación actual y las políticas que nos vienen afectando a los trabajadores de vialidad, como ser sueldos congelados más de un año, maltrato laboral, tener que trabajar fuera de la zona sin viáticos, etc, comenzamos a generar espacios de encuentro entre los distintos sectores , Conservación, Proyectos, Administración y Obras.

En estas primeras reuniones se abordaron múltiples temas y, fundamentalmente, se logró un intercambio muy valioso, entre áreas que muchas veces trabajan aisladas entre sí. Este proceso marca un punto de partida para mejorar la coordinación interna y fortalecer una forma de trabajo basada en el conocimiento, la experiencia y el compromiso cotidiano de los trabajadores. Es así, que por la falta de viáticos, se generalizó una asamblea entre todos estos sectores y a partir de ella, y de lo resuelto, instantáneamente se logro la solución.

Hoy más que nunca, el funcionamiento real de Vialidad depende del trabajo diario que se sostiene desde cada sector. Cuando faltan recursos, personal o herramientas, somos los trabajadores los que resolvemos en el terreno, con conocimiento práctico y esfuerzo propio. Por eso, las decisiones que afectan nuestro trabajo no pueden seguir tomándose lejos de la realidad cotidiana. Es necesario que las voces de quienes sostienen las tareas todos los días tengan un lugar real en la discusión y en la definición de prioridades, o sea los trabajadores. Esto es democracia obrera, democracia directa.

No podemos permitir que se sigan perdiendo capacidades y experiencias construidas durante años. Cada trabajador que se va y no se reemplaza, cada equipo que queda fuera de servicio, cada tarea que se posterga, impacta directamente en la calidad del trabajo que podemos brindar y en la capacidad operativa que tenemos en el territorio.

Por eso creemos que es fundamental sostener y ampliar estos espacios de encuentro entre trabajadores, en asambleas cada vez más amplias y profundas a la vez. Compartir información, experiencias, debatir problemas concretos y acordar líneas de acción comunes nos permite actuar con mayor claridad y firmeza ante las dificultades que enfrentamos. Debatir, tomar decisiones y llevar adelante acciones, ese debe ser nuestro norte.

La experiencia reciente en Chaco demuestra que, cuando los trabajadores se organizan desde abajo, desde las bases, participan activamente en asambleas, y democracia directa y sostienen decisiones colectivas, es posible obtener triunfos y mejorar nuestra condiciones de vida.

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