La lucha los acorrala


Como un botón de muestra de lo que sucede nacionalmente, la lucha que se viene dando en el IUPA[1] por las condiciones de trabajo y de estudio y, particularmente en estos últimos días, por las libertades políticas en el marco de la democracia representativa; reafirma que nuestra fuerza se encuentra en nuestra unidad, con democracia directa y masividad; haciéndolos pasar de la bravuconada al espanto y del espanto a la payasada.

Ante el evidente fraude cometido por la lista del actual interventor de la universidad, puesto a dedo por Weretilneck[2], en las elecciones que supuestamente tenderían a normalizar la actividad universitaria conformando un Consejo Superior tripartito y cumpliendo, en definitiva, con la Ley de Educación Superior del sistema, la comunidad universitaria y, sobre todo, los y las estudiantes, no se quedaron quietos y arremetieron con la lucha por la anulación de una elección que exuda fraude por los cuatro costados. [3]

Pero entre gallos y medianoche la gestión llamó a la primera reunión del adulterado Consejo para el día lunes a las 8 de la mañana donde, además, rápidamente, pretendían declarar que el actual interventor, Blanes, era el rector por “elección democrática”.

Empecinada la gestión en sostener su gobierno fraudulento de la universidad y empecinada con más razón la comunidad estudiantil en no dejarles pasar su autoritarismo; el día viernes pasado la asamblea de estudiantes decide levantar la permanencia en la institución y concentrarse el lunes para no permitir sesionar a ese Consejo conformado sobre el fraude electoral.
El lunes, 6.30 am llegó Blanes con sus laderos y policías de civil como matones guardianes, pretendiendo ingresar al establecimiento universitario; pero allí se encontraba convocada masivamente la comunidad educativa: estudiantes, docentes, no docentes, reclamando la nulidad de ese Consejo y de esas elecciones que violan el mismo estatuto que ellos escribieron.
Intentaron entonces sesionar en el hotel y hasta allí los siguió el pueblo organizado, obligándolos a sesionar ¡en la cocina! donde “eligieron” a Blanes como rector.

Vale decir también que allí se hizo presente también la policía, quién lo único que hizo fue proteger a uno de los matones contratados por Blanes cuando se lo increpó por haberle robado el celular (que nunca devolvió) a una docente. Si, en uno de los videos se ve con claridad cuando uno de los matones contratados por la gestión le roba el celular a una docente.

Finalmente, el ingreso en las instalaciones de toda la comunidad de IUPA, los obligó a firmar un acta en la cual se declaraba la nulidad de esa sesión y de la elección del rector. Estudiantes, docentes, no docentes, con familiares, amigos y varias organizaciones políticas y sindicatos, en un gran ejemplo de unidad de clase, les torció el brazo.

Y acá viene la payasada. A pesar del acta cuya foto circula en redes y medios, en la que los sus consejeros firman la nulidad de la sesión y la designación (Blanes no quiso firmar el acta, lo cual no cambia nada), Blanes se presenta en el “Diario Río Negro”[4] diciendo que es “el primer rector democrático” de la Universidad y desconociendo la nulidad de la sesión y la designación; dando muestras de tener la cara como una piedra y, entendemos, tratando de apagar el fuego con nafta.

Lo que en realidad pretende Blanes, como sicario del gobernador (y de algún sector del capital) es desarmar la lucha.

La burguesía como clase no puede permitir que el pueblo le marque la cancha, porque sabe que necesita el ajuste, necesita las reducciones, necesita el autoritarismo y el fraude, necesita romper incluso con sus propias reglas de juego de la democracia representativa, para poder sostener sus negocios.

Ya no se trata sólo del IUPA, se trata de derrotar al pueblo trabajador, como clase enemiga, pretendiendo llevarlo a condiciones de vida cada vez más miserables, para sostener la explotación que ya todos conocemos: ricos más ricos, y pobres más pobres.
Por eso la única salida es el camino de la lucha, que nos lleve a construir nuevas relaciones sociales sobre la base de la igualdad y la solidaridad para la producción y reproducción de la vida, de toda la vida, inclusive la educación y el arte.

Frente a un sistema que reproduce hambre, guerra y fraude para perpetuar los negocios, la respuesta es construir organización en unidad y fraternidad, con democracia directa, que será la semilla del futuro.


FOTOS: gonzamaldonadoalam (IG)


[1] Instituto Universitario Patagónico de las Artes

[2] Dicho sea de paso, el mismo que acaba de regalar a una minera israelí la zona de glaciares del Cerro Carreras, sin publicación en el Boletín Oficial.

[3] Ver nota https://prtarg.com.ar/2026/03/21/lo-que-salva-al-iupa-es-la-democracia-directa/

[4] Que fuera fundado por la familia Rajneri, si bien ya no está en manos de la misma; la misma familia que dirige la Fundación Cultural Patagónica, dueña de los edificios en los que funciona la Universidad.


 

 

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