Virasoro en pie de lucha


Nos impusieron a la fuerza que el trabajador tiene que aceptar lo que el patrón ordene y en nuestro Virasoro ese mandato era sagrado (como en toda la provincia correntina), no debía cuestionarse bajo ningún punto de vista y mucho menos si ese cuestionamiento iba hacia el patrón por mejoras salariales… de ninguna manera; nos impusieron que los trabajadores debemos dar las gracias a estos “buenos señores” por el trabajo que nos dan, que en realidad es la ganancia que les damos

Virasoro ha nacido bajo el yugo explotador, de trabajos a deshoras sin pagos de extras, de sueldos de miseria y pagados en vales, de condiciones laborales paupérrimas, en fin, todo lo que el patrón podía regatear para maximizar sus ganancias, era aplicado.

Y así fue creciendo Virasoro; sobre el sudor del obrero que generó las grandes inversiones, sostenidas con grandes exenciones impositivas empresariales, contratos a los amigos, evasiones en todos los aspectos; y. del otro lado, una masa obrera que, como puede, intenta alzar la voz.

Y Virasoro se hizo gigante en cuestión de décadas al calor de los trabajadores tareferos que fueron carpiendo este suelo de sol a sol, para luego sumarse otros obreros que llegaban a la tierra que prometía trabajo. Y así fue. Trabajo había, lo que no era en la misma proporción era el sueldo y las condiciones laborales pero era impensado entonces una “revuelta” obrera, porque había que agachar el lomo nomas.

Pero evidentemente el maltrato obrero fue de gran magnitud para que en la tierra donde había que agachar el lomo, lo enderezaran para reclamarle al patrón, para decir basta de tanto abuso patronal, basta de tanta explotación.

Y fueron los que iniciaron este suelo los que primeramente dijeron BASTA, los tareferos, que reclamaron mejores salarios a la empresa Las Marías, aunque directamente no pertenencia a la empresa, si sus yerbales. Los tareferos en la actualidad pertenecen a empresas tercerizadas, justamente para que la empresa dueña no estuviera envuelta en los conflictos obreros.

Y los tareferos se unieron, no en gran número, pero lo hicieron y marcharon por el centro llevando sus banderas y reclamos. Claro que recibieron el golpe de la burguesía, cuando, a los pocos días, fue despedido uno de los representantes yerbateros; porque además hay que remarcar, el sindicato nunca estuvo presente, solamente los trabajadores de base que se unieron y salieron. Y por ahora el golpe tuvo la fuerza de lograr dispersarlos mediante el miedo, pero el camino de la lucha nunca está escrito del todo

En la actualidad los tareferos cobran entre 40 y 50 mil pesos por días, dependiendo de la planta y de que no llueva. Trabajan desde tempranas horas, las condiciones de trabajo siguen siendo las mismas, deplorables, al igual que sus condiciones de vida.

Luego los trabajadores del aserradero Tapebicuá perteneciente a la empresa Celulosa Argentina, que, con las políticas económicas impulsadas por el gobierno de Milei, dieron vía libre a la timba financiera. Y empezaron con el recorte de horas extras, luego las suspensiones sin goce de haberes, luego el pago de sus haberes en cuotas y fuera de término, el no pago de los aguinaldos del año 2025; hasta llegar a la reducción del salario en un 60% y en muchos casos dejarlos sin cobertura médica.

Como medida de lucha iniciaron un acampe frente a la empresa, pero nada cambió. Así que decidieron cortar la ruta, pero por mano, durante una hora cada mano. Tampoco nada cambió. Y pasó un tiempo a la espera de soluciones y volvieron a salir a la calle a cortar de nuevo con la misma metodología. Pero ahora amenazaron con tomar la empresa y hacerla cooperativa si la justicia no se expide con celeridad.

Hoy los trabajadores de Tapebicuá están en total abandono por parte de la empresa y del estado; ya no tienen acuerdo alguno con la empresa para seguir percibiendo el sueldo, lo que implica que no van a cobrar nada.

A esa lucha obrera se sumaron algunos reclamos de trabajadores de aserraderos que denuncian malas maniobras para perjudicarlos: el caso del aserradero Jauregui que tiene su casa central en Buenos Aires, la misma suspendió los aportes patronales destinados al Régimen Nacional de Jubilaciones y Pensiones; además de adeudar el aumento salarial establecido para el mes de junio del año pasado, acuerdo que tampoco se está cumpliendo.

Esta práctica antiobrera -como toda práctica burguesa-, se repite en varias oportunidades y ante el pasivo accionar del sindicato que no interviene en favor de los trabajadores, quienes se encuentran en un verdadero desconcierto porque además están cobrando el sueldo con descuentos entre el 50 y el 60% y sin recibir el recibo pertinente.

Otra empresa en la que también sus trabajadores han demostrado descontento y mucha indignación por lo que están pasando es en ASECOR, un aserradero que tiene como uno de sus dueños a la Presidente de la Federación Argentina de la Industrial de Madereros y Afines y en su empresa desde el pasado mes de Octubre, los trabajadores denuncian que vienen cobrando con VALES, desde esa oportunidad no reciben efectivo como medio de pago para su salario, además que se adeudan meses y el pago de las vacaciones. La excusa que encuentran estos empresarios es la de siempre: la venta ha caído, discurso que se desmorona ante el relato de los trabajadores que sostienen que cada vez ingresan más y más camiones.

Otro grupo que alzó la voz son  los trabajadores de Las Marías, del sector de los secaderos tanto de yerba como de té;  éstos trabajadores detuvieron sus tareas momentáneamente para ir a reclamar a los encargados por un aumento de sueldo porque estaban percibiendo entre 700 y 900 mil pesos. Y claramente no alcanza para llegar a fin de mes.

También los municipales levantaron la voz con el cambio de gobierno municipal. Muchos trabajadores que fueron despedidos aducen que fueron engañados por el intendente electo con la promesa de no echar a nadie y de aumentarles el sueldo a los  municipales. La promesa fue incumplida al igual que el contrato que tenían los trabajadores, porque no se avisó de la conclusión del mismo con 15 días de anticipación, sino que se les hizo ir a trabajar y ser víctimas de una maniobra inhumana, porque cada trabajador se enteraba si continuaba trabajando al ser rechazado o aceptado por la máquina que toma la huella digital. Como un juego atroz.

Y a estos trabajadores en rebeldía, se les suman los docentes que en toda la provincia de Corrientes, fueron víctimas de una reducción de sus salarios de forma indiscriminada, los descuentos oscilaron entre 700 y el millón de pesos; todos descuentos sin argumentos. Luego de las manifestaciones en toda la provincia por este atropello y en franco rechazo al miserable 6% de aumento que el gobierno provincial otorgó, es que todos los días se reúnen a manifestarse en distintos puntos de la provincia. Por lo pronto anticipan que seguirán insistiendo con este plan de lucha, sin el apoyo de los sindicatos.

En medio de una crisis capitalista que la burguesía acá y en el mundo pretende descargar sobre la clase obrera, los trabajadores se despiertan y en el centenario de la imposición del nombre de la ciudad, quedara marcado a fuego que el movimiento obrero está haciendo historia, está escribiendo su propia historia de lucha contra la patronal y el cómplice accionar de los sindicatos.

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