Construir la necesaria rebelión desde la unidad efectiva


La manifestación de la comunidad educativa fue multitudinaria en todas las ciudades del país en las que se realizó.

El reclamo fue acompañado por otros sectores de la sociedad, tanto por el apoyo al mismo, como por ser afectados por los recortes y ajustes del gobierno de Milei.

La jornada de ayer suma a las que se vienen sucediendo en distintas provincias del país, en las que sectores de la docencia, la salud y otros, vienen poniendo el eje en el reclamo salarial con manifestaciones autoconvocadas que no dejan de sumar masividad y contundencia.

La reacción del gobierno es “fugar hacia adelante”.

El anuncio de nuevos recortes en el presupuesto nacional, que alcanzan los 2,5 billones de pesos, no hace más que confirmar la decisión política del gobierno de la burguesía para seguir aplicando su programa de beneficios para el gran capital en perjuicio de las condiciones de vida del pueblo trabajador.

Ante este hecho, la pasividad que demuestra todo el arco político burgués, tanto en el parlamento como en los gobiernos provinciales (que suman nuevos ajustes a sus arcas ya exhaustas), ratifican que el pueblo sólo tiene a mano el seguir desarrollando su lucha a través de la acción en las calles.

El proceso de lucha de clases viene en alza en esa dirección, aunque todavía no es suficiente para torcer el brazo del gobierno. De allí que es indispensable continuar proponiendo un camino de rebelión abierta, con metodologías autoconvocadas y de acción directa, que ganen en contundencia y fortaleza como único camino para frenar y derrotar el programa de la burguesía.

No alcanza con las disputas internas en el seno de la clase dominante (que existen y son cada vez más explícitas) ya que, esencialmente, el ajuste del gobierno nacional contra las condiciones de vida es el objetivo de la clase en el poder para atenuar la crisis capitalista. Allí, nadie “saca los pies del plato”. Lo único que están proyectando son sus especulaciones electorales hacia 2027, mientras la mayoría del pueblo explotado y oprimido sufre las consecuencias.

Por lo tanto, se impone construir la necesaria rebelión desde la unidad efectiva de los sectores afectados.

Unidad desde las bases, desde cada centro de trabajo, estudio y vivienda, profundizando la independencia política con las metodologías autoconvocadas, asumiendo que se debe confluir en una unidad política que exprese la lucha de clase contra clase, que esas metodologías sirvan para la construcción de nuevas organizaciones de masas que marchen por su propio camino y no por los de la institucionalidad partidaria y sindical podrida de la burguesía.

La manifestación del día de ayer suma en ese torrente de resistencia. La táctica es seguir preparando la rebelión que imponga la derrota del plan del gobierno y haga posible conseguir las justas demandas de las masas trabajadoras.

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