La lucha por las libertades democráticas y derechos políticos del pueblo, y la libertad de las personas presas por luchar

En esta nota queremos expresar nuestra posición y establecer un hilo conductor indispensable que va atado al enfrentamiento político, en los diversos terrenos, en el marco de la lucha de clases.Para empezar, diremos que es parte importante de nuestro programa político. En la plataforma táctica, uno de los puntos indispensables a desarrollar en este período es la lucha por las conquistas de mayores libertades que nos permitan organizarnos con total independencia.

“Para avanzar en nuestras reivindicaciones económicas y mejoras en las condiciones de vida es necesario conquistar mayores libertades políticas.
Pero ¿Qué queremos decir con libertades políticas?

En la inmensa mayoría de los lugares de trabajo, y especialmente en las fábricas, los trabajadoras y trabajadores somos perseguidos y despedidos por rebelarnos y expresar nuestro pensamiento, inclusive hay lugares de trabajo en donde se prohíbe explícitamente el debate político. Se nos persigue si hacemos asambleas, si cuestionamos a la burocracia sindical o si participamos en movilizaciones tanto dentro como fuera del lugar de trabajo. Ni hablar de organizarnos en agrupaciones dentro de la empresa, ser candidatos a delegado/a o plantarnos por reclamos básicos. Incluso, en la actual situación, las luchas por nuestras mejoras salariales y laborales se encuentran limitadas (o resultan infructuosas) si no logramos las libertades políticas que nos permitan hacer realidad nuestros intereses.

Conquistar mayores libertades políticas significa poder expresarnos y organizarnos sin sufrir la represión inmediata de la empresa, el Estado o la burocracia sindical. Cuantas mayores libertades conquistemos; cuanto más libremente podamos expresarnos, más extensas y democráticas podrán ser nuestras organizaciones de base, y con ello tendremos más posibilidades de lograr mejores condiciones de vida y avanzar en nuestra emancipación de la explotación del trabajo asalariado.”

Y en el PROGRAMA DE ACCIÓN Y REIVINDICACIONES PARA EL PRESENTE PERÍODO planteamos en el punto 18: “En contra de todo tipo de represión estatal a sectores populares en lucha por sus derechos y aspiraciones. Contra la penalización, encarcelamiento y persecución a todo tipo de luchadores populares.”

Pero, ¿por qué planteamos esto? Lo primero que hay que tener claro es que, en el marco de la lucha de clases, la confrontación es abiertamente por intereses totalmente contrapuestos, y esto la clase obrera y el pueblo lo tiene que tener en claro. La burguesía intenta con sus leyes y fuerzas represivas disciplinar y reprimir las voces o acciones de rebeldía del pueblo trabajador. Intenta por todos los medios doblegar por la fuerza todo intento de dignidad, mucho más cuando la lucha de clases se agudiza.

Por lo tanto, la libertad por conquistar mayores niveles de libertades democráticas que nos permitan organizarnos va de la mano de los derechos políticos que tenemos como pueblo para avanzar en la lucha por nuestras demandas más inmediatas, como así también en la organización de las fuerzas que necesitamos construir para la lucha por una vida digna y una nueva sociedad.

En este sentido, la clase obrera y demás sectores del proletariado, tienen el derecho legítimo (no legal) a la organización y a la rebelión.

Sabemos que esto trae consecuencias, ya que la burguesía tiene el poder político y las instituciones del estado y todo su aparato legal y represivo. Hablamos de leyes y fuerzas represivas que van más allá de quien esté en el gobierno circunstancialmente. Inclusive han armado instituciones paraestatales cuando lo necesitaron para combatir el auge de la clase trabajadora y sus vanguardias políticas: la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), creada en el gobierno peronista y bajo las órdenes del Gral. Perón en los años ´70, previo al golpe militar, son el ejemplo más acabado de esto.
Pero con las leyes, como decíamos, también trasciende el gobierno de turno, el ejemplo más cercano y más evidente, la votación de la Ley Antiterrorista bajo el gobierno de Néstor Kirchner (2006). Ley que ahora siempre está presente para intentar encarcelar a luchadores obreros y populares que se rebelan contra las políticas de la burguesía.

Hoy por hoy tenemos los casos de Eneas Gallo y Milton Tolomeo, que han sido acusados de terroristas, se les intenta aplicar esta Ley, por el solo hecho de organizarse, manifestarse y movilizarse contra la nefasta y antiobrera Reforma Laboral.

Y acá queremos ser claros, nuestra defensa y exigencia de libertad a los/as presos/as políticos/as, nada tiene que ver con la exigencia de libertad a los/as políticos/as presos/as.
Nuestra posición de principio es defender a las y los hombres y mujeres de nuestro pueblo que se organizan y se levantan contra este sistema injusto, que se levantan contra las medidas económicas y sociales de los gobiernos al servicio de la burguesía. No pedimos la libertad de aquellos/as funcionarios/as que fueron el brazo ejecutor de las políticas de la burguesía. No. En todo caso ellos/as están presos por “mejicanearse” entre burgueses, por las internas interburguesas, por no cumplir a rajatabla lo que sus “amos” le dictaron, etc.

De igual forma, la claridad la aporta el ensañe clasista de la Justicia. Las condiciones de vejación a los más elementales derechos humanos que sufrieron Eneas y Milton inicialmente y las condiciones de prisión carcelaria que hoy continúan padeciendo, nada tiene que ver con las condiciones VIP de detención que tienen esos/as funcionarios/as.

Es muy importante tener en cuenta que la lucha por la libertad de los presos políticos, no es la lucha por la defensa solamente de “la militancia comprometida”. Es la lucha que deberemos dar por la libertad de todos/as los/as presos por organizarse y luchar contra cada medida que nos impone la burguesía.

Entonces preso/a político/a también será ese laburante o vecino/a que sea encarcelado/a por luchar contra las medidas económicas y sociales de estos gobiernos, sean del color que sean, pero que están al servicio de los intereses de la burguesía.

Por lo tanto, es indispensable poner en debate en el abajo, en los lugares de trabajo, en el barrio, en los lugares de estudio que la defensa y la libertad de los presos políticos es una cuestión de principio en el marco de lucha de clases y máxime en momentos donde la burguesía intenta profundizar el disciplinamiento de la clase obrera y del pueblo para avanzar con sus planes de entrega, hambre y explotación.

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