En el mes de abril de este año se hizo público a nivel nacional el récord en toneladas de las exportaciones de los puertos de la provincia de Santa Fe. Destacándose, entre otros, el puerto de Rosario, que en ese trimestre supero el millón de toneladas.
Si bien estando lejos de los volúmenes absolutos que manejan los puertos de los nodos San Lorenzo/Rosario o G. Lagos/Arroyo Seco (con empresas como Bunge, Dreyfus, A.C.A, etc. como principales exportadoras), el crecimiento que más se destaca es el del puerto de Villa Constitución, el que experimentó una suba de 136% interanual.
En números concretos, desde este puerto, en este período, se movilizaron 82.000 Tn (más del doble del año anterior). Pero el dato más contundente proviene de la Zona Franca Santafecina (instalada en esta ciudad) que alcanzó los 149.000 Tn, con un incremento del 76% respecto al año anterior, totalizando, en conjunto 231.000 Tn aproximadamente.
A esto se suma que, en el mes pasado, desde dicha terminal portuaria, se exportaron 30.000 Tn de palanquillas hacia Colombia, fabricadas en Acindar Arcelor Mittal, y están pendientes para este mes exportaciones de Rollos de Acero de la misma empresa y palanquillas de su competidora Gerdau (acería de origen brasilero instalada en la localidad de Pérez).
Todos estos datos nos muestran (al igual que todos los datos que nos brinda la burguesía con sus empleados a cargo del gobierno como principales voceros) lo “bien que estamos”, y “lo bien encaminada que esta la economía en este país”. Claro que todo esto se choca de frente cuando los obreros y el pueblo en general abrimos la heladera o consultamos nuestra cuenta bancaria.
En esta semana, un conflicto que estaba latente y que se venía amasando desde hace varios meses estalló en la Zona Franca Santafesina (ZFS).
Al creciente descontento por los sueldos, que promedian $ 1.400.000 mensuales de bolsillo para los operarios, con pagos que se van atrasando en días y libertades políticas ausentes para estos obreros nucleados en SUPA (gremio totalmente desaparecido) se le suma la situación de los camioneros, que hacen el traslado de mercaderías, en las mismas condiciones y con sueldos que rondan $ 1.700.000.
Fueron estos los que dieron el primer paso planteando un PARO DE ACTIVIDADES la semana pasada, en reclamo por el atraso del pago de sus sueldos. Una situación que siguen muy de cerca el resto de los operarios que al día 13 de este mes no habían cobrado su sueldo mensual (a pagar el día 5, en teoría).
Ante esta situación, la empresa les comunicó que el atraso era debido a que no le entró el pago “de una barcaza por parte de la empresa Nitron”. Un insulto, si se tiene en cuenta los datos que encabezan esta nota.
Acto seguido se plegaron a la medida los camioneros de la misma empresa en San Nicolás y Ramallo, además de los estibadores y maquinista de estas localidades. Algo que pega muy duro ya que en el puerto nicoleño entró un barco para cargar.
Ese caldo de cultivo que significa empresas con cada vez más ganancias “declaradas”, amasando fortunas y aprovechando todas las “LIBERTADES” que les dieron los distintos gobiernos (la ZFS se licitó en el año 2010 y se puso en marcha en el año 2017) en contraposición de obreros cada vez más pobres, está haciendo eclosión por todos lados.
Una situación insostenible para nuestro pueblo y nuestra clase que está resistiendo en muchos casos este embate de las políticas burguesas, pero que se planta y las enfrenta en la medida que sus fuerzas y posibilidades se lo permiten.