En el partido de Chávez no se pueden recorrer los caminos rurales. Cualquier familia chacarera, peón rural, camión que deba transportar cereales o ganado sabe que transitará esos caminos como si fuera una competencia del rally Dakar.
A la posibilidad de quedarte encajado por el barro, de irte a la banquina, de volcar, de no poder pasar por anegaciones se suma el peligro de envenenamiento e intoxicación por basurales llenos de desechos de agrotóxicos de las empresas Syngenta y Bayer (Monsanto).
Este es la realidad con la que conviven los vecinos y vecinas. Sin embargo, hay una realidad paralela que vive la intendenta Lucía Gómez, con sus discursos y promesas de progreso que muestran que, al parecer, todo fluye “en favor del ambiente gracias a su gestión”. Veamos:
La intendenta estuvo hace unos meses reunida con el Gobernador Axel Kicillof y se pronunció a favor de una política “eco-friendly” donde prometió mantener calles, caminos en condiciones y con plena limpieza para proteger el ambiente. Con ello también manifestó obras que nunca se reflejaron. Todo esto, en teoría, financiado desde la provincia. Ahora bien, ¿Qué tan “armonioso” se puede ser con el ambiente si hay empresas de agrotóxicos teniendo plenas libertades y sin ninguna regulación? ¿Qué calles y caminos se hicieron con el dinero que supuestamente se destinó para tal acción?
La intendenta aplica discursivamente lo que precisa la comunidad, pero no lo aplica en sus acciones y, aunque parezca mentira, esto es un claro reflejo de su carrera dentro de la UCR, ya que estuvo rodeada por diferentes políticos de otros partidos que la apadrinaron. Estuvo con Manes, con Milei (ahora lo critica tibiamente), con Loustou y ahora con Kicillof. Una clara muestra de oportunismo para escalar desde lo personal sin importar la camiseta que haya que ponerse. Personajes como estos hay muchos, que aplican una demagogia para engañar al pueblo, embellecer discursos “políticamente correctos” y enriquecerse con las migajas que le dan los grandes monopolios (en este caso Syngenta y Bayer).
Aclaramos también que esta descripción también le compete al gobernador, ya que sus mensajes electorales antes de llegar a la gobernación eran contrarios a Monsanto y ahora parece no molestarle. Eso sí, hay que maquillarse, ser un toque “progre” y manifestarse en favor del ecosistema, por un lado, y por el otro, dejarlos que hagan lo que quieran, como, por ejemplo, contaminar el agua, los cultivos e irradiar cáncer a toda una población por un beneficio económico particular.
Desde nuestro partido, acompañaremos al pueblo siempre, luchando codo a codo en contra de estos “gerentes políticos” de los grandes monopolios que son, en la práctica, los que realmente nos gobiernan.
Llamamos a la resistencia y rebelión frente a estos atropellos diarios, construyendo alternativas desde los barrios, las calles y los lugares de trabajo. Oponerse y pasar a la acción, organizarse y combatir este sistema que lo destruye todo y a todos. ¡Abajo los cómplices del envenenamiento!