Nuevamente la desidia, el abandono, la voracidad de maximizar sus ganancias y la necesidad de los trabajadores de llevar el sustento a sus casas se conjugan para alinear tragedias.
La semana pasada, en Acindar Arcelor Mittal, ocurrió un accidente en el sector de acería, en el cual un operario de una empresa tercearizada sufrió un aprisionamiento con un equipo que le genero fracturas y por poco le cuesta la vida.
A los pocos días, este domingo, a pocas cuadras de esta empresa, un operario que estaba cambiando las chapas del techo de un taller, cayó de 6 metros y perdió la vida.
No hace falta decir que para las empresas y los números de las aseguradoras esto seguramente pasa totalmente desapercibido, somos un número más. Como así también los porqués de estos accidentes.
Nada van a decir que en Acindar (gracias al gran apoyo de sus empleados sindicales) achicaron 500 puestos de trabajo de contratistas y 400 de planta (entre los cuales están los de personal de seguridad), tomando la mayoría retiros que solo sirvieron para pagar deudas atrasadas.
Nada dicen de la flexibilización de tareas, de las tareas que se realizan con menos operarios, reemplazando operarios con experiencia en determinadas tareas por otros, que, obligados por la amenaza de nuevos achiques, las deben realizar (lo que estaría prohibido por los “acuerdos firmados” por el gremio).
Nada hablan del agobio diario del trabajador, el desgaste físico y mental que genera tener que cumplir con el trabajo, con un sueldo miserable, con deudas que se acumulan, con la amenaza constante de las suspensiones (que disminuyen aún más los sueldos) y la posibilidad de más retiros in-voluntarios en puerta.
Nada dicen que en el conglomerado Villa Constitución – San Nicolás, la desocupación trepo al 8.4 % (5° a nivel nacional) producto de los achiques tanto en Acindar como en Terniun. Arrastrando a talleres de la zona, lo que genera que compañeros desocupados tomen trabajos de cualquier tipo, a cualquier precio, y con nula seguridad.
Y por supuesto nada van a decir que esta política de ataque a los trabajadores y al pueblo, implementada por todos los monopolios en el país, apoyada en las decisiones de este gobierno (con la complicidad de la “oposición” y los gremios) es llevada adelante por la burguesía a nivel mundial para tratar de cargar su crisis de superproducción en los hombros de los obreros.
Pero los pueblos no están tranquilos, las movilizaciones en toda Europa (Francia, Bélgica, España, Grecia, Irlanda, etc.) en América (EE. UU, Chile, Perú, Bolivia) y en nuestro país lo demuestran diariamente.
Como así también las movilizaciones y asambleas que se han dado tanto en Acindar como en Terniun están indicando que esto no da más.
Los trabajadores y el pueblo en general están inquietos, están cansados, esta situación no se soporta más y lo están demostrando en los cientos de conflictos que hay en el país y por eso la burguesía está nerviosa, no pueden “acordar nada” en sus distintos estamentos.
Profundizar la organización y el enfrentamiento desde cada sector, uniendo a los trabajadores con el pueblo en general, hasta derrotar los planes de este gobierno, que son los planes de la burguesía, es el camino que ya estamos transitando y en el cual debemos avanzar.
