Los problemas de Milei con la moral


El Presidente Milei no para de buscar entretenimientos: evidentemente, su notoria incapacidad y sus problemas psíquicos requieren de distracciones casi permanentes.

El asunto es que nosotros, los trabajadores y el pueblo, no nos desviemos de lo importante.

El asunto es que en medio de su polémica con Lali Espósito, en declaraciones radiales dijo algo que, debemos reconocerlo, es absolutamente cierto, citamos textual: “la raíz del problema argentino es moral.”

Bien, analicemos esta afirmación.

Porque se hace urgente y necesario realizar este análisis, en un contexto en el que los problemas morales están a la orden del día.

Porque “la casta” se sigue enriqueciendo mientras la clase obrera y el pueblo contemplan cómo día a día se deteriora su calidad de vida, tornándose cada vez más miserable.

Porque el ajuste, como siempre, recae sobre los de siempre.

Porque la burguesía se ha quitado todas las caretas y muestra su rostro más hostil, llegando al extremo de cortar el suministro de medicamentos esenciales para la vida y de alimentos para los comedores y merenderos comunitarios.

Claramente, señor Presidente, el problema es moral.

Porque es absolutamente inmoral que una clase parasitaria, a la que usted pertenece y a la cual representa, concentre toda la riqueza social que es producida por las y los trabajadores.

Es francamente inmoral que usted llame “héroes” a los grandes empresarios que se han enriquecido gracias al capital acumulado extraído de la plusvalía y de la timba financiera, y gracias a los turbios negocios con el Estado ejecutados durante décadas (la Patria contratista, la Patria prebendaria, etc.) que fugan capitales a paraísos fiscales, que se ven beneficiados con exenciones impositivas para que sus inversiones sean prácticamente a cero riesgos (¿y el riesgo empresario?), que se ven favorecidos por el mecanismo de la inflación para pagar salarios miserables? Esos son los “héroes” del capitalismo, que nadan en la moral burguesa como pez en el agua.

Sin embargo, señor Presidente, debe usted saber que no todo es color de rosa a la hora de venir a ejecutar los planes de los grandes grupos económicos monopolistas.

Hay algo que se llama lucha de clases, que usted y los de su calaña se empeñan en desconocer y negar.

Y vamos a desasnarlo, a usted que se especializa en decir falsedades y sandeces: lo que es del orden de la moral se caracteriza por ser un problema práctico. Y se resuelve en la práctica.

Pero no le toca resolverlo a usted. Lo vamos a resolver los trabajadores y el pueblo, combatiendo primero las medidas intempestivas y salvajes que viene implementando su gobierno, luchando por las reivindicaciones económicas y nuestras libertades políticas desde cada puesto de trabajo y, en ese mismo recorrido, poniendo la mirada en la construcción de una sociedad nueva, en la que prevalezca la satisfacción de las necesidades humanas y no las ganancias de un grupo reducido de seres carentes de moral, sencillamente inmorales o, lo que es lo mismo, imbuidos de la moral de su clase.

Igual que usted, señor Presidente.


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