Sobre la nota de Pedro Gianello, del lunes 8 de septiembre en Clarín


Una vez más los medios de «comunicación» demuestran de qué lado de la lucha de clases se encuentran, del lado de la burguesía (de mas esta aclarar que estos medios están controlados y financiados por estos mismos).

En esta nota trataremos puntualmente una descripción de Villa Celina, La Matanza, que hace el señor Pedro Gianello en un artículo para el diario Clarín (cuyo dueño es Héctor Magnetto) en el contexto de las recientes elecciones en la provincia de Buenos Aires.

«La localidad tiene muchos ciudadanos bolivianos y descendientes de bolivianos», dice.

El repudiable e inmundo racismo xenofóbico del comentario deja cuanto menos en exhibición el odio de estas personas, personas que no tan solo carecen de una ética y moral de forma muy impresionante para sí mismas, sino que tienen la libertad y la aprobación de sus jefes como para poder publicar semejante “análisis”.

A destacar también el hecho de que el odio de ellos va más allá de cualquier origen étnico, el odio de ellos es un odio de clases y el motivo por el cual los dejan publicar estas barbaridades (y cobrando muy por encima de un obrero). Escriben respondiendo a los intereses de esa clase dominante (con un sector como dueña de los medios de «comunicación») que busca meternos en la cabeza ideas y objeciones que nada tienen que ver con nuestros intereses de clase.

Por eso mismo, la clase obrera tiene que tener como objetivo alcanzar la independencia política mediante la elevación de su conciencia a una de clase, para dejar de «depender» de la burguesía.

No tan solo por la cuestión de la información, si no para poder avanzar en la lucha de derechos políticos y así alcanzar la liberación absoluta, la toma del poder.

El enemigo no es de etnia, no es de religión, no es de género ni de nacionalidad.

El enemigo es de clase.

Compartí este artículo