61° aniversario de la fundación del PRT


Hoy, lunes 25 de mayo, se cumple el 61° aniversario de la fundación de nuestro partido, el Partido Revolucionario de los Trabajadores.

Las razones que originaron su creación, la construcción de una organización revolucionaria parada desde los intereses históricos de la clase obrera, que ubique el tema del poder como objetivo principal y estratégico, y que ponga al socialismo como primer paso en la conquista de la dignidad de las mayorías oprimidas, siguen hoy tan vivas como hace 61 años.

En aquel momento histórico, nuestro país vivía una situación de cambios profundos, con la irrupción de grandes monopolios instalándose con todo su poder, controlando y decidiendo la economía y la política argentina.

Hacía también su aparición un nuevo proletariado, una nueva camada de trabajadores y trabajadoras, que pronto marcaría a fuego su protagonismo en memorables jornadas de lucha, demostrando su disposición a buscar soluciones de fondo a los problemas que padecían la clase y el pueblo.

En el ámbito internacional, la Revolución Cubana y la presencia destacada de Ernesto Guevara, junto con la heroica lucha del pueblo vietnamita, encendían luces de esperanza y solidaridad en todo el mundo.

Todos esos elementos abonaron la determinación de un grupo de revolucionarios y revolucionarias que, con la fundación del PRT, estaban poniendo un sello a la lucha de clases en nuestro país.

Fue así como nuestro partido se convirtió en una referencia ineludible en el combate por la revolución, con un compromiso de entrega y confianza en las reservas de la clase obrera y el pueblo.

Podríamos escribir hoy, a 61 años de su fundación, sobre la historia del PRT, sobre sus dirigentes, sobre sus militantes, sobre sus aciertos y errores, sabiendo que es mucho, importante y necesario lo que podemos aportar. Creemos sin embargo que, desde los desafíos que nos impone la lucha de clases, que es imperioso apuntar a aquellas razones que demandaron su creación, porque son precisamente las que hoy continúan estando en el tapete.

Asistimos a una situación política donde las facciones del capital que controlan el aparato estatal deciden la vida y la muerte del conjunto del pueblo argentino. Los recursos naturales y los recursos humanos son superexplotados por la burguesía monopolista de una forma brutal, tratados como simple mercancía para el logro de sus multimillonarias ganancias.

La dictadura de las grandes empresas somete a las y los trabajadores y al pueblo, haciendo cada día más formal y fraudulenta esta supuesta democracia que nos intentan imponer.

Pero existe una nueva camada de trabajadores y trabajadoras que sufre en carne propia la dominación de los monopolios, que soporta ritmos de producción inhumanos, que ve pisoteados sus derechos y su dignidad, humillados por la fabulosa productividad que les exigen los negocios empresarios, que ven pasar por sus manos las fabulosas ganancias monopolistas recibiendo migajas a cambio.

Existe también un pueblo que no se resigna a la vida de miseria y hambre, que levanta en cada lucha la bandera de la dignidad y la defensa de sus derechos, plantándose con firmeza frente a las injusticias y el avasallamiento.

En el plano internacional, el derrotero de las masas populares marca que el enfrentamiento a la prepotencia de los monopolios se extiende y profundiza, sumando nuevas fuerzas al combate contra la dominación monopolista, al orden que pretender imponernos.

En este marco, las ideas y la revolución socialista toma otra dimensión cuando las masas salen a la calle buscando una salida, buscando respuestas al oprobio capitalista, marcando la necesidad de una estrategia que persiga el poder, que diseñe tácticas que marquen la cancha de los enfrentamientos cotidianos a la dominación burguesa.

El partido revolucionario, la organización profesional de hombres y mujeres de vanguardia, vuelve a poner como centro de sus vidas la satisfacción de las aspiraciones populares, vuelve ha colocarse en el corazón de la escena política, porque la lucha de clases no sólo no ha desaparecido, sino que marca otro ritmo.

El PRT, con la experiencia de sus 61 años de vida, con el ejemplo de sus dirigentes, resumidos en la figura de Mario Roberto Santucho, reafirma su compromiso con la Revolución en la Argentina, con la lucha por el Socialismo y con los intereses históricos de la clase obrera y el pueblo.

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