Al conocerse esta semana el arribo a un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, a través del Memorando de Entendimiento, la principal duda para que el mismo tuviera efecto era la conducta de Israel.
Apartado de las negociaciones que se llevaron a cabo con la mediación de Pakistán, el régimen sionista debía demostrar que aceptaba uno de los puntos centrales del entendimiento: un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano. Como respuesta, Israel ha vuelto a atacar el sur de ese país, descargando misiles sobre la población civil (como lo venía haciendo), lo que da como resultado que la firma de los acuerdos que se iba a realizar el viernes en Suiza ha sido cancelada.
Si bien esta reacción podía ser la más esperada de parte de Israel, país absolutamente aislado en el plano internacional, con graves entredichos con la administración Trump, el rechazo de sus aliados europeos y del Medio Oriente, la concreción de los ataques del régimen sionista altera la frágil tregua que se había alcanzado en la región.
Como venía sucediendo, las consecuencias no son solamente la continuidad de una guerra que ya está perdida, tanto en el plano militar como político, sino además que la inestabilidad de la economía mundial (atravesada por una crisis capitalista estructural) se agrave. El principal objetivo que persiguió Trump al acceder a un acuerdo de capitulación en toda la línea fue, precisamente, evitar un alargamiento del conflicto armado que amenaza a todas las facciones del capital en el mundo. Hoy, ese objetivo está nuevamente en riesgo.
Es impredecible cómo se desarrollarán los acontecimientos de aquí en más. Lo que sí queda claro es la posición de debilidad estratégica que muestra Estados Unidos. Por las concesiones que debió aceptar por parte de Irán, que establece una derrota militar y política de enormes consecuencias en el plano de las disputas inter imperialistas; y por la incapacidad de someter a su principal aliado en la región, Israel, que, como la fiera herida y arrinconada, reacciona tirando zarpazos desesperados para boicotear los acuerdos y seguir adelante con su política guerrerista y genocida contra el pueblo palestino y el pueblo libanés.
Las derivaciones de la guerra iniciada por EE.UU e Israel el 28 de febrero de este año han puesto al gobierno de Trump en una posición de debilidad absoluta. El mayor ejército del mundo y su aliado principal, Israel, han sufrido una derrota en el plano militar, político y económico que pocos precedentes tiene. A ello se suma la urgencia del gobierno norteamericano por atender su frente interno: la guerra trajo como consecuencia el aumento de los combustibles, de las tasas de las hipotecas, de los alimentos, de los insumos para la actividad agropecuaria (como la urea) y provocan un malestar con y repudio masivo a Trump a pocos meses de las elecciones de medio término.
En el marco de la disputa de fondo con China por la hegemonía imperialista mundial la posición de Estados Unidos se ha debilitado enormemente. Sumado a ello, la fanfarronería de Trump con sus idas y vueltas declamativas rayanas en el absurdo absoluto, presentan un gobierno norteamericano cuestionado y poco respetado por sus aliados. Como consecuencia inevitable, China no dudará en avanzar sobre esos escombros para llevar agua a su molino de expansión imperialista en una región del planeta (la de Medio Oriente y Asia Central) en la que ya venía tejiendo alianzas y acuerdos con anterioridad al conflicto armado.
La confirmación o no del acuerdo está en ese mismo plano. Resta ver si Estados Unidos logra disciplinar al régimen sionista o éste hace que todo vuelva a fojas cero. Lo que sí se confirma es que la situación internacional ha cambiado a partir del conocimiento del entendimiento, como corolario de un conflicto militar que dos de los ejércitos más poderosos del mundo, el de EE.UU e Israel, han perdido. La crisis y la inestabilidad son permanentes.
A continuación, transcribimos el Memorando de Entendimiento entre Irán y Estados Unidos.
1: Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán y sus aliados en la guerra actual, al firmar este MOU, declaran la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo en el Líbano, y se comprometen a partir de ahora a no iniciar ninguna guerra ni operación militar el uno contra el otro y a abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza el uno contra el otro y asegurando la integridad territorial y la soberanía del Líbano. El acuerdo final confirmará la terminación permanente de la guerra en todos los frentes, incluyendo en el Líbano y otras disposiciones de este párrafo.
2: Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán se comprometen a respetar la soberanía y la integridad territorial mutua, y a abstenerse de interferir en los asuntos internos del otro.
3: Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán se comprometen a negociar y alcanzar el acuerdo final en un máximo de 60 días, ampliable de mutuo acuerdo.
4: Inmediatamente después de la firma de este MOU, los Estados Unidos de América comenzarán la eliminación de su bloqueo naval y de cualquier perturbación o impedimento contra la República Islámica de Irán, y pondrán fin por completo al bloqueo naval dentro de 30 días. Durante este período, el tráfico de buques será proporcional a los números del tráfico previo a la guerra que esté siendo restablecido por la República Islámica de Irán. Los Estados Unidos de América además se comprometen a retirar sus fuerzas de la proximidad de la República Islámica de Irán dentro de 30 días después del acuerdo final.
5: Al firmar este MOU, la República Islámica de Irán hará arreglos usando sus mejores esfuerzos para el paso seguro de buques comerciales sin cargo durante 60 días solamente desde el Golfo Pérsico hasta el Mar de Omán, y viceversa. El tráfico de buques comerciales comenzará inmediatamente, y considerando la necesidad de eliminar los obstáculos técnicos y militares y el desminado por parte de la República Islámica de Irán será instaurado dentro de 30 días. La República Islámica de Irán llevará a cabo un diálogo con el Sultanato de Omán para definir la futura administración y los servicios marítimos en el Estrecho de Ormuz, en discusión con otros estados ribereños del Golfo Pérsico en línea con el derecho internacional aplicable y los derechos soberanos de los estados costeros del Estrecho de Ormuz.
6: Los Estados Unidos de América se comprometen, junto con socios regionales, a desarrollar un plan definitivo y mutuamente acordado con al menos 300 mil millones de dólares estadounidenses para la reconstrucción y el desarrollo económico de la República Islámica de Irán. El mecanismo para la implementación de este plan se finalizará como parte del acuerdo final dentro de 60 días. Todas las licencias, exenciones y permisos requeridos necesarios para las transacciones financieras relevantes serán otorgados por los Estados Unidos de América.
7: Los Estados Unidos de América se comprometen a terminar todos los tipos de sanciones contra la República Islámica de Irán, incluyendo las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, es decir, las resoluciones de la Junta de Gobernadores del OIEA, y todas las sanciones unilaterales de EE. UU., primarias y secundarias, en un calendario acordado como parte del acuerdo final. La República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América reconocen la importancia crítica del tema de la terminación de sanciones mencionado anteriormente, y expresan su intención de abordar inmediatamente estos temas en las negociaciones con el fin de lograr un acuerdo mutuo sobre ellos.
8: La República Islámica de Irán reafirma que no procurará ni desarrollará armas nucleares. Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán han acordado resolver la disposición del material enriquecido almacenado conforme a un mecanismo que se acordará mutuamente de acuerdo con el calendario mencionado en el párrafo siete, con la metodología mínima siendo la dilución regresiva (back blending) en el sitio bajo la supervisión del OIEA. Las dos partes también acordaron discutir el tema del enriquecimiento y otros asuntos mutuamente acordados relacionados con las necesidades nucleares de la República Islámica de Irán, basado en un marco satisfactorio que se acuerde en el acuerdo final. El acuerdo final confirmará las disposiciones de este párrafo. Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán reconocen la importancia crítica de los temas nucleares mencionados anteriormente y expresan su intención de abordar inmediatamente estos temas en las negociaciones con el fin de lograr un acuerdo mutuo sobre ellos.
9: Pendiente el acuerdo final, los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán acuerdan mantener el statu quo. La República Islámica de Irán mantendrá el statu quo actual de su programa nuclear, y los Estados Unidos de América no impondrán nuevas sanciones y no desplegarán fuerzas adicionales en la región.
10: Los Estados Unidos de América se comprometen a que inmediatamente después de la firma del MOU y hasta la terminación de las sanciones, el Departamento del Tesoro de EE. UU. emitirá exenciones para la exportación de crudo iraní, productos petrolíferos y derivados, y todos los servicios asociados, incluyendo transacciones bancarias, seguros, transporte, etc.
11: Los Estados Unidos de América se comprometen a poner plenamente disponibles para su uso los fondos y activos congelados o restringidos que tiene la República Islámica de Irán, tras la implementación del MOU. Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán acordarán mutuamente los procedimientos relacionados con la liberación de estos fondos durante las negociaciones. Dichos fondos, ya sea que se mantengan en la cuenta original o se transfieran, se harán plenamente utilizables para el pago a cualquier beneficiario final designado por el Banco Central de la República Islámica de Irán. Los Estados Unidos de América se comprometen a emitir todas las licencias y autorizaciones necesarias en consecuencia.
12: Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán acuerdan que se establecerá un mecanismo ejecutivo para monitorear la implementación exitosa del MOU y el cumplimiento futuro del acuerdo final.
13: Después de firmar, y sujeto al comienzo de la implementación de los párrafos 1, 4, 5, 10 y 11 del MOU, y la continua implementación de estas medidas, los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán comenzarán negociaciones respecto al acuerdo final exclusivamente sobre los demás párrafos.
14: El acuerdo final será respaldado por una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU)“.