
Desde que asumió como presidente, Milei ha estrechado vínculos de sometimiento y se ha jactado de su admiración por Estados Unidos y por quienes se autodenominan “el pueblo elegido de dios”, dos países que se han caracterizado por ejercer el terrorismo mundial y el expansionismo propio de la característica imperialista de los mismos.Ayer, el inefable funcionario gubernamental dio una conferencia de unos veinte minutos ante el auditorio de una organización sionista identificada como Amigos de Israel. En su alocución, alentó el exterminio en Gaza y el bombardeo contra Irán y el Líbano escudándose en un supuesto combate al terrorismo en el que incluyó a la “izquierda” marxista y a los admiradores del socialismo del Siglo XXI.
Hizo gala de su anticomunismo y marcó un supuesto enfrentamiento entre Occidente, al que adhiere fervorosamente, y Oriente, al que ve como su enemigo. Omite, el falsificador de la realidad, que, en uno y otro lado del mundo, el capitalismo entierra sus garras haciendo sangrar a la clase obrera y a los pueblos oprimidos.
Pero la descripción de esa falsa dicotomía no es inocente, pues el mensaje que intenta dar, aludiendo a un viejo concepto vigente en décadas atrás, es al enfrentamiento entre el capitalismo y lo que se conocía como bloque socialista.
Ningún partido político de los llamados “opositores” se manifestó en contra de los dichos reaccionarios y segregacionistas del presidente.
Es lógico, toda la burguesía, representada en ellos, sostiene las vías que los poderosos ejecutan en función del sostenimiento del capitalismo mundial. Y aunque parezca contradictorio que dicho sostenimiento se base en la destrucción, la muerte y otras consecuencias nefastas, el capitalismo transita este camino marcado por los sectores hegemónicos circunstanciales que no ven otra “solución” como intento de salida a la crisis estructural del sistema que, con sus propias leyes de funcionamiento, que ellos mismos alimentan, los arrincona sin remedio.
Enarbolan el “cuco” del comunismo asociándolo a lo que llaman “terrorismo”, cuando son ellos quienes ejercen el terrorismo, la muerte y la destrucción.
Veamos algunos datos:
Desde el mes de octubre de 2023, fecha en que se produjo el famoso ataque de Hamas a israelíes (omitimos la historia previa de la implantación por la fuerza de un Estado segregacionista en el territorio de la nación Palestina, porque no es el objetivo de esta nota), medios, instituciones y organizaciones mundiales informan los siguientes saldos:
| Consecuencias de algunas guerras de ocupación e inter imperialistas | Muertos | Heridos | Soldados |
|---|---|---|---|
| Víctimas en Gaza | 73.000,00 | 173.500,00 | — |
| Víctimas en Líbano | 8.240,00 | 29.300,00 | — |
| Víctimas en Israel | 800,00 | 16.500,00 | 1.180,00 |
| Víctimas en Irán | 1.700,00 | 2.650,00 | 1.121,00 |
| Víctimas en Rusia | 8.012,00 | — | 352.000,00 |
| Víctimas en Ucrania | 15.000,00 | 32.000,00 | 100.000,00 |
| Totales estimados | 106.752,00 | 277.800,00 | 454.301,00 |
Y esto, sin contar los millones de desplazados que han quedado sin viviendas y sin pertenencias.
| Costos de las guerras inter imperialistas y de ocupación | Miles de millones de dólares |
|---|---|
| Israel en los llamados conflictos contra Gaza, Líbano, Siria, Yemen e Irán | $ 205.000,00 |
| Estados Unidos ídem | $ 33.000,00 |
| Irán | $ 40.000,00 |
| Rusia | $ 740.000,00 |
| Ucrania | $ 430.000,00 |
| Unión europea y Reino Unido | $ 400.000,00 |
| Daños en Ucrania | $ 580.000,00 |
| Totales estimados | $ 2.428.000,00 |
El reparto está regulado por el propio sistema de producción. Para el obrero y el trabajador en general, el salario con su volumen tendiendo a reducirse. Para la burguesía, la ganancia con su volumen tendiendo a agigantarse y en poder de menor cantidad de manos.Esa desigualdad cada vez es mayor y se manifiesta en la cantidad de miles de millones y billones que poseen unas pocas personas contra los pocos ingresos de miles de millones de seres humanos. Miles de millones para pocos y poco para miles de millones.
Dentro del sistema capitalista, esto no tiene visos de solución porque mientras exista la propiedad privada de los medios de producción, la burguesía dueña de los mismos, subordinará a las grandes masas de la sociedad.
En eso radica “la libertad” que cacarea el presidente y su cofradía mundial de burgueses: libertad de exprimir y dominar al resto de la humanidad laboriosa.
El único rumbo que puede romper la lógica a la que estamos sometidos es el camino de la revolución proletaria hacia el socialismo para terminar con la propiedad privada de los medios de producción.
Terminar con el capitalismo es una necesidad para el proletariado y sectores populares. Por el contrario, sostener la propiedad privada de los medios de producción es una necesidad de la burguesía, clase minoritaria y parásita que vive del trabajo ajeno.
Ello explica, el proyecto que el parlamento burgués aprobará en las próximas sesiones a instancias del poder ejecutivo con su proyecto de ley sobre la inviolabilidad de la propiedad.
Rebelarse contra todo lo que impone el sistema es más que un derecho, una responsabilidad de la clase obrera y los sectores oprimidos. El camino de salida es la lucha, la organización y el enfrentamiento contra la burguesía hasta derrotarla y destruir su Estado e instituciones para construir el socialismo, paso necesario para la futura sociedad sin clases sociales.
[1] Ministerio de Salud de Gaza y los monitoreos de agencias de las Naciones Unidas (como UNICEF),
AOAV (Action on Armed Violence) ONG HRANA Investigación Independiente Basada en Registros Reales (Meduza y Mediazona)
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[2] Referencias de los datos:
• CFR: US Aid to Israel
• TRT World
• Dawn: Cost of Israel’s wars nears $205bn
• Arab News: Economic Impact
• Costs of War (Watson Institute)
• Quincy Institute: US Military Aid
• Middle East Eye: Report on War Costs
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