
El sábado 1 de agosto falleció nuestra compañera, Stella Maris Méndez. Estelita.
Luchadora de toda la vida. Trabajadora, madre, abuela, bisabuela; compañera entrañable, impetuosa, de una bondad y desprendimiento absolutos, con una sonrisa que mezclaba picardía y dulzura. Comunista desde la sangre hasta los huesos.
Su origen fue de familia proletaria, con familiares perseguidos y muertos como su hermano, Néstor, (asesinado en una manifestación de protesta de la CGT en el año 1965), a quien siempre recordaba. Ella misma también sufrió la persecución y la cárcel. Sin embargo, los vaivenes de una vida militante nunca dañaron esa convicción de hacer la revolución y luchar por el socialismo junto con su clase. En cada reunión siempre nos advertía que debíamos denunciar al sistema capitalista y levantar el socialismo como la única bandera capaz de proporcionar una salida para el pueblo trabajador.
Hasta poco antes de que su enfermedad se lo impidiera, participaba en reuniones, marchas, volanteadas. Cada actividad para ella era un compromiso de honor y así se lo transmitía a las nuevas camadas militantes. No la detenían ni el frío, ni el calor, ni las distancias. Su disposición era inquebrantable.
Abrazó al Partido, su proyecto, su programa, con una decisión absoluta. Consciente que es la herramienta que nuestra clase necesita construir para poder liberarse definitivamente de la explotación y el oprobio del capital. Transmitía su experiencia, se alegraba al enterarse de los avances y se paraba firme ante las dificultades. Siempre decía “hay que cuidar a los compañeros de las empresas”, refiriéndose a los compañeros y compañeras que trabajan y militan en las fábricas. Y ella misma los cuidaba con su afecto, su cariño, su solidaridad de clase.
La despedida junto a su familia, vecinos, amistades, fue muy emotiva. Allí nos fue entregada la bandera partidaria que ella celosamente cuidaba, la que recibimos con el compromiso de seguir llevándola en cada acción de lucha. De esa manera, también, Estelita seguirá estando entre nosotros.
¡COMPAÑERA STELLA MÉNDEZ, PRESENTE!
¡HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE!