En el INTI los trabajadores vuelven a estar en pie de lucha. Lo venimos levantando en esta página: frente al anuncio de 700 despidos y la virtual paralización del instituto tras la suspensión de ensayos por parte del gobierno, los trabajadores rápidamente se movilizaron. En realidad, el conflicto no está en boca de medios por la importancia del trabajo que allí se realiza, sino por la determinación de sus trabajadores en denunciar cómo la política del gobierno afecta tanto a industriales como a la población en general.
De aquí se desprenden otras cuestiones, por ejemplo, cómo el conflicto en el INTI ataca la gobernabilidad en dos planos: profundiza el descontento entre empresarios que ven un vaciamiento desordenado de los controles, lo cual termina perjudicando los negocios de una parte de la burguesía; y por el otro lado, las denuncias que realizan los trabajadores indicando cómo el vaciamiento del instituto afecta a la población en general profundizando un descontento social que ya preocupa seriamente a la cartera de Caputo. Crisis de gobernabilidad por arriba (burguesía) y por abajo (pueblo trabajador).
Pero puertas adentro el debate va más allá. Y es que los trabajadores vienen transitando un proceso de ruptura con la burocracia que es inédito en la historia del instituto, y para comprenderlo, hace falta irse un poco atrás en el tiempo.
En el INTI hay dos sindicatos, ATE, conducido por la Verde que controla el gremio a nivel nacional, en alianza con la Verde y Blanca (que controla la seccional de Capital Federal), y UPCN. De los dos gremios el único que tiene una trayectoria de lucha, de convocar asambleas y el que en definitiva tiene una incidencia política dentro del instituto, es ATE.
Pero en los últimos años su descomposición ha cruzado todo límite. Mas allá de los detalles y negociados políticos sucedidos durante el gobierno de Alberto Fernández -como transar cargos jerárquicos para sus delegados- con la llegada de Milei el desbarranque fue total.
En 2024 prácticamente no convocaron a asambleas, lo que desembocó en autoconvocatorias puntuales. A finales de ese año, esas autoconvocatorias pasaron a constituirse en una organización permanente: desde el Centro de Física se convocó a una Asamblea Multisectorial. En la práctica, un organismo sin representación gremial en donde confluyen trabajadores de distintos sectores. No es una asamblea autoconvocada a secas, ya que tiene una organización propia y una continuidad en el tiempo; tampoco es un frente sindical con límites definidos. Es más bien, un comité de base.
Durante el 2024 esta Asamblea Multisectorial se abocó a luchar contra el Decreto 462/2025 que centralizaba el organismo, lo cual constituía su virtual disolución. Durante este proceso los trabajadores realizaron varias actividades, incluyendo dos cortes de Av. Gral. Paz, uno de ellos, con una ausencia total de ATE, que estaba comiendo choripanes en el local gremial festejando el día del estatal, cuyo asueto, tres días antes, el gobierno había eliminado.
Los decretos de centralización de organismos fueron finalmente derrotados antes de las elecciones de octubre del 2025, un bloqueo parlamentario que en realidad reflejaba la preocupación por la movilización gestada desde los sectores afectados, así como algunos desacuerdos internos de la propia burguesía (recordemos el caso Vialidad Nacional o INTA).
Durante el 2026 el INTI vuelve a ser atacado, esta vez en su programa de Metrología Legal (control de surtidores, balanzas industriales, alcoholímetros, foto multas, etc.) que dejó sin tareas a 120 trabajadores para transferirle el negocio a la empresa LENOR, cuya estrecha relación con Caputo dan por hecho varios trascendidos periodísticos.
Frente a todos estos hechos los sindicatos se escondieron, negaron la existencia de un ajuste, y se dedicaron a disputarse con la patronal, prebendas personales.
De esta manera, cuando a comienzos de abril trasciende que el gobierno va a dar de baja casi 1000 códigos de ensayos (es decir, impedir la continuidad operativa de los servicios técnicos brindados), los trabajadores se vuelven a movilizar hacia una Asamblea Multisectorial, cuya crónica ya tratamos aquí.[1]
En esa asamblea se vota una conferencia de prensa para el martes 21 de abril. En el transcurso de la semana, se vio un reverdecer de las asambleas de sector como hacía años que no se veía (al menos desde el 2018). Los trabajadores armaron documentos votados en asamblea de sector para ser leídos en la conferencia de prensa -donde se destaca la lectura del centro de INTI-Plásticos ya que pasaron todos los trabajadores del sector a leer su documento y elaboraron carteles que incluían hasta muestras de ensayo-.
En ese contexto, la Junta Interna de ATE, que hasta el momento no había emitido ni una señal de vida, envía la noche anterior una convocatoria a asamblea para el mismo lugar donde se haría la conferencia de prensa y sin aclarar horario.
Por la mañana el aparato de ATE-Capital montó un equipo de sonido con consola y 4 parlantes, algo insólito en el instituto. Pretendieron ganar el lugar donde se haría la conferencia de prensa. Para no entrar en confrontación, la Asamblea Multisectorial movió su armado y lo llevó cerca de las barreras de ingreso, que había sido el lugar elegido por muchos trabajadores para guarecerse de la lluvia.
El sindicato esperó a que comience la conferencia de prensa para dar inicio a su “asamblea” y tapar la actividad de los trabajadores, que ya contaba con más de 500 personas. Si, la imagen era esa: 40 personas del aparato del sindicato, y 500 trabajadores del INTI que les daban la espalda.
Luego de algún momento de paz, en el cual el sindicato intentó atraer a los medios de comunicación saliendo a pasear por colectora de Gral. Paz (por la vereda), montaron una nueva provocación. Ingresaron con bombos y encararon para la conferencia de prensa en una para impedir su realización. Lo hicieron con el desatino de que en ese preciso momento los trabajadores estaban leyendo documentos elaborados en sus sectores de trabajo, lo cual enfureció a una buena parte de la multitud, que decidió frenar a la patota de la burocracia.
El enfrentamiento no pasó a mayores. La burocracia insistió enviando provocadores individuales a intentar que se pudra, pero no hubo caso: ante cada provocación se contuvo a la burocracia.
Hay que destacar que no fue una intervención de un aparato contra otro, quienes estuvieron al frente de frenar a la burocracia fueron, mayoritariamente, trabajadores de base que nunca hablaron siquiera en una asamblea general. Ese fue el contenido de la autodefensa espontanea desplegada.
La lucha por una organización independiente no es un proceso lineal. En estos momentos el balance de lo sucedido se discute en cada laboratorio. Romper con la tradición institucional, sobre todo en trabajadores estatales, es un proceso complejo, sin embargo, la experiencia está hecha y la lucha de clases constituye una serie de pasos concretos: las bases trabajadoras en el INTI han dado esos pasos concretos de ruptura con la institucionalidad sindical, ahora deben cristalizar en la conciencia.
Para cerrar este artículo, reproducimos las conclusiones que sacamos en El Catalizador, agrupación de la cual formamos parte en el instituto:
“Con esta nueva experiencia, las y los trabajadores del INTI no solo comprendieron que nos podemos organizar por fuera de los sindicatos cuando estos no responden a nuestros intereses; no solo que además podemos ganar conflictos nacionales organizados de esta manera; ahora también entendimos que cuando el aparato sindical no puede controlar a las bases, pasa a comportarse como una traba para el desarrollo de la lucha y se pone abiertamente en contra de los intereses de los trabajadores, y que por ello, debemos defender nuestra forma de organización, porque es, al mismo tiempo, la defensa de nuestras libertades democráticas dentro del instituto.
Y son esas libertades democráticas las que nos permiten construir una masividad para las actividades: por lo tanto, sin libertad, no hay masividad, y sin masividad, no hay forma de ganar el conflicto. La lista Verde y la Verde y Blanca de ATE, atentando contra esa libertad, atenta contra los intereses de todos los trabajadores del INTI, jugando abiertamente para el gobierno de Milei y el ajuste de Sturzenegger.”
[1] https://prtarg.com.ar/2026/04/14/el-inti-vuelve-a-ser-escenario-de-la-lucha-de-clases/