Recorremos Argentina a lo largo y ancho, y podemos apreciar la inmensidad de un territorio diverso y muy, muy rico en la posibilidad de generar alimentos para toda nuestra población (según el último censo nacional somos 46.044.703 en la superficie continental y el sector antártico, sin contar las Islas Malvinas, Georgias del sur y Sándwich del sur). Extensiones de campos que contienen los climas necesarios para la producción de las diversidades más variadas para la alimentación. En este mismo territorio donde el hambre, la desnutrición, la mala alimentación van en aumento e, inclusive, cada vez accedemos a menor calidad alimentaria. Pero ¿cómo puede ser, cuando es “vox populi”, que en Argentina se produce alimento para 400 millones de personas?
La respuesta es simple y compleja a la vez.
Por un lado, basta mirar o comprender en manos de quién ha estado y está el poder en Argentina (distintas facciones de la burguesía monopolista), y cómo utilizan ese poder en el marco de la división internacional del trabajo que le toca a este país en el sistema capitalista mundial. Cuáles son los intereses y cuáles los planes, de esta burguesía en el poder. Cuáles han sido sus disputas y sus diversos proyectos a lo largo de la Historia.
Esto nos lleva a plantear, despojados de cualquier “fanatismo” partidario o falsa ilusión redistributiva, que en Argentina la burguesía ha sabido campear sus crisis y la lucha de clases (desde principio del siglo pasado) planteándose de cara a su enemigo fundamental (la clase trabajadora), 2 métodos fundamentales: por un lado, siempre la expectativa de la dádiva, de ese derrame indigno de los sobrantes de los banquetes que le proporciona las suculentas ganancias capitalista (explotación mediante de la fuerza de trabajo del obrero/a). Y por el otro lado, la represión encubierta o abierta contra las masas que se levantan contra el régimen de injusticia, hambre y explotación.
Pero volviendo a nuestro territorio, es innegable que podemos levantar un proyecto de independencia económica, de soberanía alimentaria, un proyecto de felicidad plena donde el trabajo, en una primera etapa, sea un aporte colectivo a la construcción de una sociedad, donde el hambre y la desnutrición sean cosas de un pasado de decadencia y explotación. Un proyecto dónde podamos seguir produciendo alimento para esos 400 millones de personas y más, si fuera necesario, pero en el marco de garantizar la plena alimentación para todos los habitantes que viven en nuestro país. Claro que esto sólo ya sería un gran aporte a la humanidad, pero además podríamos poner toda la producción acorde a las necesidades básicas y más elementales para las mayorías proletarias y populares, para resolver y atacar las consecuencias directas de este sistema.
No hace falta ser un gran sabedor de cosas, para darnos cuenta que el sistema de salud y la educación están “colapsados” por decirlo de alguna forma, y que el sistema jubilatorio, los recursos naturales y toda la infraestructura están siendo saqueados y/o puestos al servicio de ese saqueo capitalista. Que hablar de la Justicia y sus fuerzas represivas todas, del narcotráfico y todas sus consecuencias, y cada negocio abierto con la trata de personas, el juego, la prostitución, etc., etc. es hablar de gran parte de los problemas diarios que sufre nuestra clase trabajadora y la inmensa masa proletaria. Lo que, sumado a los abusos, violaciones, violencia de género, crecimiento exponencial de los suicidios, violencia callejera, crecimiento de familias durmiendo en las calles, etc. etc. van prefigurando a dónde nos va llevando, esta burguesía que está en el poder, con este sistema y toda su lógica capitalista
Volviendo una vez más a nuestro territorio (extenso, fértil, diverso), a lo que le sumamos un inmenso pueblo trabajador con una clase obrera capacitada, con profesionales de la medicina, las ciencias y de las más diversas especializaciones que aún no han sido corrompidos por este sistema perverso y corrupto, son la base material de la posibilidad concreta de revertir esta situación y esta vida miserable e indigna a la que nos quieren sometidos, sumisos y adaptados.
Partiendo de comprender que lo tenemos todo, para construir otra sociedad basada en una profunda humanidad, una sociedad dónde el ser humano esté por encima de toda ganancia, es que levantamos una salida y te proponemos que leas, compartas y hagas propio el programa estratégico (*) que levantamos e impulsamos desde el PRT (como vanguardia organizada de la clase trabajadora):
“¿A QUÉ TIPO DE ESTADO ASPIRAMOS?
Nuestro país tiene las riquezas naturales y la capacidad laboral y científico técnica para resolver todos los problemas que nos aquejan, solo nos resta, como clase obrera y pueblo trabajador, hacernos protagonistas de nuestro propio destino, creando un sistema social de vida que sustituya este Estado viejo y retrógrado y expulse del poder a la clase dominante que lo sostiene. Tanto la revolución como la construcción del Estado Socialista es una tarea que debe liderar el proletariado y protagonizar en unidad con los sectores del pueblo oprimido.” (extracto del Programa Estratégico)
(*) https://prtarg.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Programa-19-Congreso-2.pdf
