¿“Precios justos” o más negocios para los monopolios?


Luego de los “precios cuidados ”, llegan los “precios justos”. La pregunta sería: ¿“justos” para quién?

Digamos de paso que ese programa es una reedición del precios cuidados que se legisló en 2013, que ha tenido varios intentos de aplicación, incluso en periodos anteriores de la historia -con otros nombres-, y que en la práctica ya ha demostrado que no soluciona problema alguno al pueblo [1]

Por el contrario, estos acuerdos funcionan como barrera de contención de los reclamos salariales; también como sostén del engaño -sobre todo de cara a las elecciones- según el cual supuestamente los aumentos salariales le “ganarían” a la inflación; y como excusa para seguir transfiriendo recursos que produce el pueblo a la oligarquía

Veamos por ejemplo el caso del petróleo.

El gobierno cerró un acuerdo con las empresas hegemónicas, YPF, Axion (PAE), Raízen (Shell) y Puma Energy (Trafigura), reconociendo de hecho que la producción se encuentra concentrada en pocas manos (concentran el 95% de la venta de combustibles al mercado interno) y que imponen los precios del sector de acuerdo a su necesidad de ganancia, y que por esta razón se produce la inflación.

Las empresas se comprometerían a aumentar los combustibles hasta un tope del 4% el primer trimestre y 3.8% en febrero/2023

A cambio, se congela el pago del impuesto a los combustibles líquidos (ICL), se otorgan divisas para importar y se les pagará una “deuda” por un gravamen del que, sostienen, están exentas

El ICL, por ejemplo, es una suma fija que se paga por litro de nafta (la norma clasifica en más o menos de 95 octanos. Hoy la nafta de menor RON que se comercializa, la súper, posee 95 octanos por lo que la clasificación carece de utilidad)

De acuerdo al texto de la ley que lo regula (Ley Nº 23.966) dicho impuesto debe actualizarse trimestralmente en base a las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Sin embargo, mientras los impuestos al pueblo se aplican a rajatabla y se elevan de forma geométrica, los impuestos que pagan los monopolios disminuyen con el tiempo.

El gráfico muestra la evolución del valor del impuesto (ICL), respecto del valor de la nafta súper, y la incidencia en porcentaje, del impuesto con relación al valor de la nafta.[2]

Es decir, que mientras la incidencia de los impuestos sobre el bolsillo trabajador aumenta, debiendo destinar cada vez mayor porcentaje del mismo al pago de estas imposiciones, la correlativa incidencia de los impuestos sobre las ganancias de la oligarquía disminuye, demostrando que el estado no “flota” en ningún lado (como nos decían en la escuela) ni es capaz de “conciliar” las clases, sino que responde a la clase a la que pertenece: la burguesía y garantiza sus negocios a costa del sometimiento del pueblo

Ese mismo impuesto que ha ido decreciendo en relación al valor de la mercancía con el paso del tiempo, será el que dejen de pagar las petroleras hasta marzo con el acuerdo de los “precios justos”.

Y por lo tanto, no es una novedad, para sostener las ganancias de los monopolios, el Estado recortará, aún más, los “gastos” correspondientes a salud, educación, jubilaciones, asistencia social, salarios… todo lo que es para la mínima subsistencia (aunque debería ser para el bienestar) del pueblo trabajador.

Es por eso que, en el marco del Estado de la oligarquía, de esta “democracia” que en realidad es dictadura de los monopolios, no habrá salida alguna para los padecimientos del pueblo que, por más que se usen en el discurso, no ocupan ninguna agenda real del gobierno de turno, sea del color que sea.


[1] Recomendamos leer https://prtarg.com.ar/2020/01/08/precios-cuidados-para-quien/

[2] Cfr http://cecha.org.ar/site/index.php/esncuastas-y-consultas/ y http://biblioteca.afip.gob.ar/cuadroslegislativos/cuadroLegislativo.aspx?i=5

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