Histórica huelga de la clase obrera Escandinava


La huelga va contra el “amigo” de Milei: el multimillonario Elon Musk dueño de Tesla y otras empresas de carácter monopolista que lo abarcan todo.

El comienzo del conflicto: 130 obreros de 7 plantas en Suecia de la automotriz Tesla e comenzaron una huelga ante la reiterada negativa de la empresa de avanzar hacia un convenio colectivo de trabajo. Hubo subestimación a las fuerzas proletarias.

Al día de hoy las huelgan alcanzan a más de un millón de trabajadores extendidos en 4 países: Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia.

Son huelgas solidarias que tocan a otros sectores de la producción y servicios para afectar la operatividad de Tesla y de otras empresas ligadas a ella.

En Dinamarca, por ejemplo, se ha parado la exportación de vehículos eléctricos y la entrega de matrículas gracias a la huelga de los trabajadores de correo de ese país.

Los trabajadores portuarios no permitieron descargar los coches para que Tesla no pueda llegar al mercado sueco por tierra.

En la propia Suecia paran los recolectores de basura afectados a Tesla.

Trabajadores ferroviarios se negaron a trasladar los vehículos de Tesla a Suecia desde la propia Dinamarca.

Es una huelga histórica, cuya fuerza ya ha producido un quiebre en las empresas accionistas de Tesla. Grupos de grandes inversores reclaman reuniones urgentes con los CEOS de la empresa para que desactiven su postura de no negociación de convenios colectivos. Amenazan con retirar miles de millones de dólares en inversiones.

Esta lucha obrera marca un peldaño de ascenso en lo que llamamos solidaridad de clase, se actúa como clase y desde allí varios sectores se declararon en huelga en distintos establecimientos de los cuatro países.

Son una continuidad de conflictos que aparecen con este signo de clase como ya ha tenido su antecedente inmediato en los EEUU, con las huelgas automotrices y de otros sectores productivos y de servicios que se solidarizaron desde el propio EEUU y desde México y Canadá.

Este conflicto en Escandinavia la clase obrera argentina debe seguirlo de cerca ya que se están enfrentando las dos clases en forma directa y efectiva luego de meses y meses de reclamos por los convenios colectivos y con un malestar creciente de la clase que ven perder derechos ya adquiridos.

Se han roto las fronteras entre los países y esta vez es por la lucha clasista que los convocó.

Milei le abre las puertas de par en par a una transnacional de alto calibre para agrandar y afianzar sus negocios globales condicionando su presencia a un disciplinamiento de nuestra clase obrera.

Sin embargo, la clase obrera a nivel planetario asesta serios golpes al gran capital monopolista no solo en el plano económico sino y sobre todo en el plano político.

La socialización de la producción a escala global está afianzando la base material para la confrontación clasista que se está ampliando.

Una época de cambios inusitados que vienen de la mano de una clase obrera de toda Escandinavia donde un puñado de obreros divididos en siete plantas resumieron aspiraciones de su propia clase y de sectores explotados y oprimidos de cuatro países de alto PBI.

Milei y Elon Musk saben que la moneda de la lucha de clases está en el aire y que en sus propios reductos se están moviendo fichas capaces de cambiar el rumbo de las sociedades humanas.

Ambos personajes son profundamente anticomunistas y aquí adherimos al dicho popular: “dime de qué alardeas y así conoceré de tus debilidades”.

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