Actualización del Observatorio Salarial Nacional (OSN) – abril 2024


Con la actualización del IPC y las canastas Alimentaria (indigencia) y Básica (pobreza) hemos actualizado los valores del OSN, sabiendo que partimos de estadísticas con base en datos de la burguesía.

El listado de referencia fue actualizado incorporando el RIPTE, indicador que define la remuneración promedio de los empleados con aportes en el SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino); el valor punto como referencia para el salario estatal de los trabajadores en Neuquén; y la remuneración de UATRE para General Roca.

Además, incorporamos una nueva página donde se puede calcular el salario en dólares para aquellos convenios colectivos que se calculan en base al salario mensual, y no al valor-hora u otras unidades (como las Unidades Retributivas en el caso del empleo estatal).

La evolución salarial del último mes presenta incrementos salariales que, si bien suenan importantes en términos nominales, a la hora de compararlos con las distintas bases inflacionarias resultan no ser tales. La única recuperación real de salario viene del caso SMATA, donde tras el último aumento salarial el poder adquisitivo quedó equiparado a valores de inicios del año pasado. Como siempre, esto sucede habiendo absorbido las automotrices la caída salarial de los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero, lo que constituye un volumen muy importante de salario perdido durante esos meses.

En el caso de trabajadores vitivinícolas (FOEVA) se anunciaron cifras de aumento salarial muy importantes (110%) lo que en realidad no es tan así, dado que dicho aumento corresponde al básico, en tanto caen las sumas no remunerativas. Considerando el salario no remunerativo, con el último aumento salarial apenas se equipara el poder de compra a diciembre del 2023. Por eso, para obtener una visión real de la evolución vitivinícola es necesario comparar ambos indicadores.

Otro caso similar es el de trabajadores de aguas y bebidas (FATAGA) ya que durante el aumento de marzo lo que en realidad sucedió fue una absorción del no remunerativo al salario básico, por lo que en realidad no hubo una recomposición salarial seria con el último aumento. Allí el salario también se encuentra en niveles inferiores a noviembre del año pasado.

Dentro del panel, estas son las únicas escalas salariales que presentaron algún tipo de recuperación salarial, que en el mejor de los casos (SMATA) apenas alcanza a superar por poco el salario de noviembre, previo al cambio de mando presidencial.

El resto de las escalas salariales presentan una profundización de la caída salarial (UOM, comercio, estatales, lecheros) o un estancamiento en niveles muy bajos (Salario Mínimo, jubilación mínima, obreros de maestranza).

Por ejemplo, para que el salario de la Rama 17 de la UOM recupere sus niveles de noviembre del 2023 necesita un incremento salarial del 34,38% en el mes de abril según IPC, y del 39,92% según la inflación de la Canasta Básica (pobreza).

Por otro lado, verdad que existe una valorización del salario en dólares, que no redunda en un beneficio de los trabajadores ya que el poder adquisitivo en pesos es cada vez menor, pero que constituye un incremento en los costos de producción del capital, lo cual constituye la formación de nuevas presiones devaluatorias.

Por último, cabe recordar que el aumento tarifario no impactó en los índices de inflación de marzo, por lo que las boletas de luz del último mes no se ven reflejadas en esta estadística.

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