Sociedad humana y naturaleza: un sistema que no respeta la base de subsistencia de ambas


A mediados de 2016 comenzó la función de los/as inspectores de arbolado urbano y espacios verdes en la Ciudad de Buenos Aires.

Promediando el 2017, se amplió la nómina de los/as mismos/as a raíz de un amparo judicial presentado por una ciudadana de CABA, apelando a las malas prácticas que utilizaban las empresas contratistas del Gobierno de la Ciudad: podas excesivas, en épocas del año inadecuadas donde la poda puede dañar a los ejemplares arbóreos, cortes de ramas de gran calibre, extracciones de árboles injustificadas, etc.

Motivos de sobra para que el juez diera lugar al amparo que suspendía toda intervención en el arbolado hasta tanto se cumpliera lo previsto en la ley de Arbolado urbano público (3263), en sus artículos 10,11 y 12, donde se exigía la presencia de personal idóneo calificado para las intervenciones en el arbolado y en los espacios verdes de la ciudad.

Dada esta situación, y para poder continuar con los trabajos de Arbolado en la Ciudad, promoviendo acciones tendientes al cuidado y mejoramiento del arbolado público urbano y de los espacios verdes, es que se amplía la nómina del Convenio específico de colaboración entre la facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y la Subsecretaria de Gestión comunal del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El mismo había sido firmado en 2016 donde la FAUBA se comprometía a brindarle a la Subsecretaria, una nómina de 159 personas graduadas o estudiantes cursando el último año de las carreras de Agronomía, Planificación y diseño del paisaje, Ciencias ambientales y Tecnicatura en jardinería, a fin de desempeñarse como Inspector/a de Arbolado urbano y espacios verdes, con una carga horaria semanal de 40 hs, prestando servicio en las 15 comunas de la Ciudad de Buenos Aires y/o en la subsecretaria.

Las tareas a desarrollar eran: la elaboración de informes técnicos en materia de mantenimiento del arbolado público urbano y la flora de los espacios verdes, reconocimiento de especies arbóreas, arbustos y herbáceas de espacios verdes, verificación de la intervención del arbolado en el ámbito de la ciudad por las empresas de servicios en dicha materia, y la verificación del cumplimiento del plan de trabajo relativo al mantenimiento de los espacios verdes y el arbolado.

La FAUBA también se comprometía con la capacitación teórico-práctica del personal para el buen desempeño de sus funciones y la generación de un espacio de consulta para los/as inspectores a modo de acompañamiento y soporte técnico.

El convenio con la FAUBA fue renovado año tras año hasta finales de 2023, con una adenda en enero y febrero del 2024 y con el espíritu por parte de la UBA de la continuidad del mismo.

Pero desde mediados de febrero/2024 se fueron dando una serie de intercambios entre la Subsecretaría, la FAUBA y los/as inspectores, muy precarios, sin claridad, con indefiniciones e incertidumbre, comunicando finalmente la FAUBA vía mail que no renovaba el convenio con el gobierno.

El día 28 de febrero los/as inspectores recibieron en su correo, un mail de parte de un integrante del equipo de la subsecretaría de gestión comunal, invitándoles a una reunión virtual al día siguiente, para informarles sobre las novedades. El 29/02 terminaba el convenio y el contrato con FAUBA.

El día 29 recibieron un mail de la FAUBA comunicando el fin del vínculo con el Gobierno.

Minutos después de esta comunicación presenciaron virtualmente una vergonzosa reunión con tres personas de la subsecretaría de gestión comunal en la que les comunicaban que su trabajo iba a continuar en un convenio con otra universidad (sin precisar cuál), que sus contratos les iban a llegar en algún momento (sin mencionar cuándo) y que sus salarios iban a sufrir un incremento del 20% sobre el de diciembre y un 16% sobre el de enero y que los retroactivos los iban a cobrar con el sueldo de marzo. No tuvieron oportunidad de preguntar nada dado que se despidieron y cortaron la comunicación.

Luego de esta terrible noticia para todos/as y después de muchos interrogantes, el 27 de marzo y el 5 de abril firmaron contrato con la universidad nacional de La Plata en el marco de un convenio específico de colaboración entre la facultad de ciencias agrarias y forestales de dicha universidad y el ministerio de espacio público e higiene urbana del gobierno de la ciudad autónoma de Buenos Aires.

En dicho contrato no se especificaba aumentos ni cláusulas gatillo durante todo el año del convenio, se firmaban 10 cuotas fijas de un sueldo por debajo de la canasta familiar tipo 2 publicada en marzo 2024 y no se brindaba ninguna información en todo lo pertinente a sus honorarios.

Un mes después de la firma de dicho contrato y luego de 62 días sin cobrar honorarios ni recibir respuesta de plazos de cobro, se autoconvocaron 70 de los 159 inspectores del convenio, en la puerta de la subsecretaría de gestión comunal para exigir respuestas concretas de fecha de cobro.

Ante su presencia, se presentó la directora general de espacios verdes y arbolado urbano, manifestando que la falta de cobro de honorarios se debía a un problema interno de la universidad de La Plata, que los fondos ya habían sido enviados a dicha universidad y se comprometía a exigir a la facultad que libere los pagos.

El martes siguiente, sin precisiones y sin su salario, se volvieron a autoconvocar en la subsecretaría. Los funcionarios no quisieron bajar a dialogar y pidieron que tres representantes subieran a hablar con ellos. Por consenso los inspectores decidieron que subiera un representante por comuna y en una mesa de diálogo, pudieron exponer nuevamente sus reclamos, comprometiéndose los funcionarios a revisarlos y actuar en consecuencia. Fue entonces y mientras estaban en reunión, que se empezaron a liberar los pagos y en dos días los 159 inspectores tenían sus salarios de marzo más los retroactivos correspondientes a enero y febrero.

Al día de la fecha, siguen reclamando sus honorarios de abril para poder continuar con sus tareas laborales, las que se encuentran paradas desde hace más de 15 días por decisión de los trabajadores de las 15 comunas.

Asimismo, creen que la degradación laboral a la que están siendo sometidos desde diciembre es inédita en estos 8 años de celebrado el convenio.

Como estudiantes y graduados/as de la UBA y en este contexto de desfinanciamiento de las universidades nacionales, no quieren dejar de mencionar que el convenio de arbolado junto al convenio de CUI, representa un 82 % de los ingresos por convenios a la FAUBA

Frente a este estado de cese de actividades, movilización y asamblea, lograron un primer triunfo, recibiendo el pago de lo adeudado.

Vieron que esta forma de lucha, la democracia directa, es el camino apropiado para frenar el plan de gobierno que se centra en atacar nuestras conquistas empeorando aún más las condiciones que las y los trabajadores venimos atravesando hace años.

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