
En los últimos años, sobre todo en la gestión del gobierno libertario, la educación pública y gratuita ha visto mermar las condiciones en que se dictan las clases, con una fuerte caída muy pronunciada de los salarios docentes y no docentes en las universidades públicas, centralmente.
Se trata de un conflicto que viene escalando a nivel nacional hace tiempo y que pone sobre la mesa una particularidad que pone en jaque todo el plan del gobierno y la burguesía: la irrupción en el escenario político de cientos de miles de jóvenes estudiantes universitarios que luchan por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la gratuidad de las universidades, la democratización de las instituciones y por el derecho a tener una cursada digna.
Dicho esto, vamos a hacer un análisis exhaustivo, una radiografía profunda para entender en qué situación se encuentran las universidades actualmente en un contexto de ofensiva feroz que el gobierno de los monopolios implementa para vaciar la educación de nuestro pueblo.
Los informes de las organizaciones sindicales más importantes del país señalan que la caída salarial de docentes y no docentes universitarios presenta una declinante de entre el 30 y el 40% desde 2023 hasta la fecha, lo cual ha empujado a las y los trabajadores universitarios a la pobreza y al multiempleo, dónde para cubrir los gastos de la vida cómo la alimentación, la salud, el transporte y los alquileres, deben trabajar más horas o buscar empleos alternativos para complementar el magro salario universitario, si es que no terminan siendo parte de la deserción docente que abandona la vocación para buscar un horizonte dentro del sector privado.
Ahora bien, si hacemos la comparativa desde 2019 hasta la fecha, la caída salarial se pronuncia hasta el 60% en los casos más extremos.
Así mismo, en los últimos años de la gestión mileísta se profundizó el vaciamiento del financiamiento universitario, financiamiento que está vinculado a becas, a extensión universitaria, a funcionamiento, a proyectos de investigación y a mejorar las estructuras edilicias. De hecho, entre 2023 y 2025, el presupuesto universitario cayó 28,9 % en términos reales; proyectado a 2026, el ajuste acumulado alcanzaría el 45,6 % respecto de 2023. La inversión universitaria descendió a 0,5 % del PBI, el valor más bajo desde 2005.
En 2025 se logra, gracias a la presión de las movilizaciones estudiantiles y de trabajadores, la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario, ley que garantizaría una recomposición salarial para los trabajadores, con actualizaciones presupuestarias atadas al IPC y actualizaciones en los montos de las becas universitarias. Sin embargo, en la envalentonada del gobierno y su estrecho marco de acción, han actuado de forma errática evitando a cualquier costo implementar la ley, vetándola por DNU, volviendo a tratarla en el Congreso (dónde se volvió a reafirmar la obligación de cumplir con la ley por parte del Ejecutivo).
El 17 de abril de este año vencieron los plazos para que el gobierno transfiera los fondos y aún no lo ha hecho. Los fondos que deben llegar a las universidades ronda los 3.1 billones de pesos para asegurar tanto la recomposición salarial cómo el financiamiento presupuestario.
La “contra propuesta” de los topos del Estado está muy lejos de arribar a buen puerto y dejaría a las universidades a merced de un vaciamiento inaudito, ya que desconoce la deuda salarial acumulada en 2024 y 2025 y ofrece sólo un aumento del 12.5% a pagar en cuotas, y dejaría a las universidades con una pérdida porcentual de 38 puntos de 2023 a la actualidad.
La caída más pronunciada se ve claramente en los gastos de funcionamiento, que ronda el 57% entre 2023 y 2026.
Según FEDUBA El 88 % del presupuesto universitario se destina a salarios docentes y no docentes. Del ajuste total de 28,9 puntos porcentuales entre 2023 y 2025, casi 25 puntos corresponden exclusivamente a la reducción de las remuneraciones al personal universitario. Los gastos de funcionamiento (solo el 13,1 % del total) recibieron un ajuste aún más severo: -57,1 % real entre 2023 y 2026, con recortes superiores al 70 % en programas de desarrollo universitario, ciencia y técnica. El presupuesto del sistema científico y tecnológico cayó un 45,4 %.
El resultado de este combo explosivo es que más del 50% de los docentes universitarios se encuentran por debajo de la línea de pobreza.
Otro dato no menor es el de la deserción estudiantil, un vaciamiento concreto dado por el mix entre la conflictividad dentro de las universidades, la pobreza que golpea los hogares de la clase trabajadora Argentina, los magros salarios y los aumentos exacerbados del transporte y los alimentos, lo que ha empujado a cientos de miles de estudiantes a tener que trabajar para poder sostener sus estudios. Datos brindados por La Nación indican que al menos 1 de cada 4 estudiantes universitarios no podrán terminar su carrera, y que la deserción universitaria ronda entre el 20 y el 40% en el peor de los casos.
De acuerdo a las estimaciones del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en base a datos oficiales las becas y transferencias para estudiantes acumulan un recorte real del 76,6% en comparación con los montos ejecutados en el 2023.
Sumado a ello, la tendencia al alza de la crisis de salud mental entre la juventud por las condiciones de vida y la falta de perspectiva de futuro también abona ésta deserción, dónde en lugar de comprometerse con proyectos a largo plazo, jóvenes de todas las edades se ven empujados a trabajos precarizados e informales y a dejar los estudios atrás. Según algunos sondeos el 70% de los estudiantes manifiesta síntomas compatibles con trastornos de salud mental.
La actualidad del conflicto está marcada, cómo sello de época, por la incapacidad de las organizaciones gremiales para enfrentar esta situación y en muchos casos habiendo avalado durante años el desgaste de las condiciones de vida de trabajadores y estudiantes.
En la actualidad el conflicto sigue más que vigente y en todo el país se han levantado las asambleas interclaustro universitarias e interfacultades, cómo centro de organización, debate y acción para enfrentar los planes del gobierno en relación a la eduación pública.
Paros, tomas, cortes de ruta, clases públicas, movilizaciones, semaforazos, asambleas interuniversitarias, han sido el estandarte de cientos de miles de trabajadores y estudiantes que no ceden ante el enorme despliegue de crueldad por parte de la burguesía sobre las universidades públicas.
El desafío que tenemos por delante quiénes pisamos los ámbitos educativos es el de profundizar el papel de las bases organizadas en este proceso de enfrentamiento, de levantar las asambleas por sector, por departamentos, por facultades, por cursos, buscando la vuelta para que la masividad siga siendo el acento que le pone los pelos de punta a la gestión libertaria, y buscando tender lazos con las comunidades aledañas para generar ese apoyo que, con fuerza de mentiras y manipulación, los medios tienden a golpear a diario.
Aquí todo vale, y ya quedó demostrado una y otra vez que en la institucionalidad no hay que confiar, que no importan las leyes, porque, aunque estén refrendadas por el propio congreso, el gobierno se niega a cumplirlas mientras envía a sus catervas de militantes libertarios a las universidades a provocar y hostigar a estudiantes y trabajadores. Será la propia inteligencia y la organización genuinas las que le sigan poniendo un freno al avance de éstos sectores reaccionarios en los espacios asamblearios y en las movilizaciones.
Nuestro objetivo es claro: cómo en el Cordobazo, la unidad de los estudiantes y los obreros, que pueda seguir poniendo en jaque el proyecto de vaciamiento de la burguesía y pueda levantar una alternativa desde las bases trabajadoras para la educación en nuestro país.
Fuentes:
https://www.uba.ar/Uba/noticias/852
https://www.parlamentario.com/2025/09/17/la-oposicion-aprobo-la-insistencia-del-financiamiento-universitario-y-la-camara-baja-rechazo-el-veto-de-milei/
https://huelladelsur.ar/2026/03/19/universidades-nacionales-informe-de-situacion/
https://fedun.com.ar/wp-content/uploads/2025/07/infirme1_citt-fedun_sinUltima-1.pdf