Ya a esta altura todos sabemos que el 27 de febrero del corriente año se aprobó la ley de la reforma laboral en Argentina, ya todos sabemos su contenido y hemos hablado largo y tendido de cómo esto afecta a nuestra clase. Pero lo que no muchos saben, gracias a la poca información que hacen circular los principales medios al respecto, es como esta ley ya se está aplicando, en ejemplos limitados y aun como un experimento, pero aplicada al fin y al cabo en detrimento de los trabajadores de Mirgor, Renault y FTN Motors- empresa china con la que opera en Argentina la automotriz Foton.
MIRGOR: en junio de 2026 esta empresa dedicada a la fabricación de componentes electrónicos y autopartes, comandada por Nicolás Caputo, y el sindicato SMATA, bajo la dirección de Ricardo Pignanelli, firmaron el PRIMER acuerdo que implementaba el banco de horas desde la sanción de la ley. Dicho acuerdo establece un banco de 200 horas mensuales por un periodo de 12 meses prorrogables.
RENAULT: en septiembre de 2026 la Renault y SMATA firmaron un acuerdo para la implementación del banco de horas en la planta que la Renault tiene en Santa Isabel, provincia de Córdoba. El acuerdo es muy similar al que SMATA firmo en Mirgor, pero con la diferencia de que no aparece especificado en ningún lado una fecha de caducidad para el arreglo. Cabe agregar que este acuerdo fue festejado de forma pública y como logro en materia laboral por la Ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello (guácala de perro).
FTN MOTORS: de forma casi simultánea que se daban las negociaciones entre Renault y SMATA, FTN Motors estaba negociando con la UOM (intervenida aún y sin ninguna queja de la burocracia desplazada) un banco de horas de 200 horas anuales por un periodo de 36 meses para la planta que dicha empresa posee en Campana, Provincia de Buenos Aires.
El hecho de que te OBLIGUEN a encadenar jornadas laborales de hasta 12 horas provocará en los trabajadores un desgaste tanto a nivel físico como a nivel social. Al cansancio acumulado y a la falta de descanso efectivo y real (tarde o temprano esta situación constante le pasa factura al cuerpo) hay que sumarle que ante la falta de previsibilidad que plantea este «sistema», sostener un grupo de amigos, una rutina familiar o incluso una relación se vuelve completamente imposible sin que se vea afectado alguno de estos aspectos. Ni que hablar del tema de la reducción salarial al eliminar las horas extras.
Y ni hablar de aquellos casos en donde las trabajadoras y trabajadores son los responsables de otras personas, sea un familiar que requiere de cuidados o atención, o algo tan básico como coordinar los horarios de uno con los horarios de un hijo en edad escolar.
Es claro que además de explotarnos aún más, la clase dominante quiere hacernos vivir una improvisación constante.
No podemos ni debemos esperar a que las burocracias sindicales pongan el grito en el cielo, porque no lo van a hacer, de hecho, todo lo contrario, son las mismas burocracias sindicales las que, con su firma, legalizan esta brutal explotación y retroceso en los derechos de todos los trabajadores del país.
Tampoco podemos esperar nada de todo el arco político burgués, porque al igual que los sindicatos, estos son serviles a la burguesía.
Por eso es que exclamamos que la única salida real que tiene nuestra clase frente a esta brutal situación, es la organización de base, la asamblea con democracia directa y la construcción de órganos de poder.
Desde cada puesto, desde cada sector y desde cada fábrica tenemos la necesidad y la obligación de organizarnos, de construir un auténtico poder obrero que sea capaz de enfrentar este retroceso que quieren implementar en nuestros derechos, derechos que fueron conseguidos con la sangre de cientos de pertenecientes a nuestra clase.
Solamente así, nuestra clase va a poder frenar este ataque de la clase dominante y solo así vamos a poder destruir este sistema putrefacto.